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Costa Rica y la represa en el Río San Juan

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·Amenaza ambiental de indescriptibles consecuencias


Por Freddy Pacheco*
frepaleon@gmail.com

El Río San Juan, de 189 km de longitud, y su cuenca, incluyen diversos ecosistemas que van del bosque tropical seco hasta el bosque tropical húmedo, que forman parte de un corredor biológico natural que permite la interacción entre especies originarias de la región Neoártica del norte y Neotrópica del sur del continente. Ecosistemas que son asiento de numerosas áreas protegidas, hábitat de numerosas especies de aves (garzas, cigüeñas, espátulas rosadas, ibis blancos, patos aguja, piches…) así como cormoranes neotropicales, especialmente evaluados por tratarse de la colonia más grande de Costa Rica, y poblaciones permanentes del clarinero nicaragüense, ave endémica de la cuenca del Lago de Nicaragua.

Asimismo, en las áreas boscosas y humedales son frecuentes los avistamientos de especies en peligro de extinción como pumas, dantas, jaguares, manigordos, monos congo, cariblancos, colorados, tolomucos, perezosos y nutrias. Destacándose también las tortugas terrestres, los caimanes y decenas de especies de peces, incluido el pez gaspar, al que se le considera fósil viviente.

Aunque muestra grandes fluctuaciones en su caudal, tanto a lo largo de su recorrido como en las diferentes épocas del año, en promedio se estima que en su nacimiento, cuando el lago pasa a ser río, es de 475 metros cúbicos por segundo. Caudal que aumenta considerablemente a 1.308 m3/segundo con el aporte del río Sarapiquí, y en conjunto con el Lago de Nicaragua, la cuenca transfronteriza constituye la mayor reserva de agua dulce del istmo centroamericano y una de las más grandes de continente.

Hemos querido anotar los anteriores datos
(¡solo unos cuantos!) para ayudarnos a describir la magnitud de la amenaza ambiental de indescriptibles consecuencias que tendría la construcción de una represa de 400 metros de cresta en la región del río cercana al Lago, con la que se espera detener totalmente su flujo hacia el Caribe, con los consecuentes impactos ambientales predecibles. Tapón de concreto que provocaría el que el río pasaría a ser quizá una quebrada o riachuelo de menor importancia a lo largo de decenas de kilómetros, desde la represa hasta la desembocadura del río Sarapiquí, condenando a su desaparición, a todo su largo, aquella flora y fauna incapaz de soportar un cambio ambiental tan brutal como el que se propone causar.

Situación que nos hace reiterar nuevamente el por qué se habrá de plantear la destrucción como desarrollo, como ha sido la historia usual de ambos países en muchos periodos de su corta historia republicana.

Ante las necesidades energéticas nicaragüenses, que tienen carácter de urgencia, sus gobernantes parecieran estarse decidiendo por obviar la gran riqueza de su maravilloso río con tal de generar un poco más de 250 MW de electricidad, que tampoco solucionaría su crisis energética.

Decisión que se apoya en expresiones del presidente Daniel Ortega quien ya en setiembre del 2006 había declarado que “…no crea mayores complicaciones medioambientales ni de ningún tipo”, y el acuerdo suscrito entre el gobierno y la empresa privada brasileña Andrade y Gutiérrez, en febrero del 2009, para que ésta iniciara los estudios conducentes a hacer realidad el proyecto de $600 millones.

Acciones para evitar el desastre. Como el asunto es muy conocido por nuestras autoridades desde hace meses y porque indiscutiblemente nos compete como Estado ejecutar acciones que eviten que tal desastroso proyecto se haga realidad, nuevamente llamamos la atención al canciller “verde” y a demás autoridades gubernamentales para que nos describan las acciones que han venido ejecutando como reacción a esa agresión.

Como la naturaleza no conoce de tratados de límites, ni la fauna y flora transfronterizas portan pasaportes de nacionalidad, ticos y nicas hemos de unir esfuerzos por convencer a los empresarios interesados en este mal negocio, de las consecuencias que tendría pasar a la vertiente del Pacífico a través del istmo de Rivas, las aguas que recibe el río San Juan del Lago de Nicaragua. Convencerlos de que el Proyecto Hidroeléctrico Brito conlleva, además de la violación fragrante de convenios internacionales reconocidos por ambos Estados, un grave irrespeto a los recursos naturales y los habitantes que se tiene el deber de resguardar, brindándoles educación, salud, alimentación y una calidad de vida que les retribuya los derechos humanos que no conocen.


*Catedrático UNA

Fuente: Diario Extra
Suplemento Página Abierta

Foto: informa-TICO


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La geopolítica del Banco Mundial para Costa Rica

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Por José Luis Vega Carballo*

Estamos en un medio de un proceso de destrucción de algo que podríamos llamar el “modelo social costarricense”, basado en derechos y servicios públicos universales por parte de un super-poderosa agente externo: el Banco Mundial (BM), sus agencias y acólitos neoliberales internos incrustados desde los años de 1980 en las estructuras neo-oligárquicas de poder del bipartidismo (PLUSC) y ahora apuntaladas recientemente por los libertarios.

El ataque banco-mundialista se concentra en desbaratar las conquistas y avances logrados por una alianza histórica de clases medias y populares con sectores progresistas y nacionalistas de la clase dominante. Esa alianza fue forjada en la segunda mitad del siglo XX y materializada en su principal producto: la construcción progresiva de un Estado Social de Derecho, respetuoso de los derechos humanos y laborales. Y este es el blanco principal contra el cual han apuntado el BM y sus aliados internos, o sea, los tecno-burócratas neoliberales instalados en el gabinete, en las instituciones autónomas y semi-autónomas, en el poder judicial, en la contraloría y el Banco Central, a los cuales hay que sumar ahora toda una franja tecno-burocrática de entes reguladores de nueva generación (las “superintendencias”), los que en la jerga del BM son medulares para que opere su proyecto denominado el “Neo-institucionalismo” y al cual en esta columna nos hemos referido en múltiples ocasiones.

Toca ahora desnudar y desmenuzar aquí en varias entregas en qué consiste el guión o recetario que viene impulsando el BM y sus agencias en esa arremetida contra el modelo social, para la cual han logrado el apoyo de los PLUSC-gobiernos. El gran objetivo es convertir el Estado Social y la sociedad del bienestar en su opuesto: el primero, en una maquinaria al servicio de los grandes negocios transnacionales privados y la segunda en una sociedad informatizada y globalizada del conocimiento, a la que buscan controlar mediante estrategias y mecanismos mercadológicos, de lo cual deriva la importancia asignada a la transformación del sistema educativo (especialmente de la educación superior)en un puntal de la competitividad y en un apéndice del sector productivo globalizado, en especial de las firmas transnacionales y los complejos empresariales (o “cluster”) tipo maquila de zona franca cuyo buque insignia es INTEL, y que han prosperado de acuerdo a los lineamientos de las políticas de apertura comercial y desregulación que el BM impuso a estos países periféricos a raíz de la crisis de la deuda de años 1980-90.

Recordemos, de paso y para no dejar de tenerlo en mente, algo que es decisivo y a veces no se advierte. Que el BM siempre desarrolla tales políticas en alianza con fuerzas tan poderosas como las siguiente: el Fondo Monetario Internacional(FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Foro Económico Mundial de Davos, y una triada imperial compuesta por los gobiernos de EEUU, la Unión Europea y Japón que dirige el binomio G-8/G-20, bajo la protección global militar-policial de Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Se les menciona a todos claramente, con sus nombres y siglas, para que vayamos ubicando bien las raíces y palancas externas con que cuenta el recetario que se nos ha venido aplicando consistentemente y sin interrupción desde la primera administración de los Arias, entre 1986 y 1990, en un proceso que culminó con la aprobación fraudulenta del TLC con EEUU y, para colmo, que ha sido coronado por la ocupación militar-policial del país, transformado en una base inter-oceánica apuntalada por el Pentágono y el Comando Sur con la aprobación explícita del gobierno “nacional” por una flota de 46 barcos militares y más de 7.000 efectivos militares. Pero esto no es casual.

Una muestra de esa absorción geopolítica del país por EEUU –gran potencia hegemónica que comanda esa constelación de organismos internacionales--, la comenzamos a ver la semana pasada en la zona del Caribe con el atraque del barco anfibio USS Iwo Jima-LHD7 (costo actual: US$1.400 millones) cargado de infantes de marina, misiles Sea Sparrow, helicópteros de varios tipos y aviones de combate Harrier AV-8B, que se integran a la 26th Expeditionary Force (26 MEU) compuesta por los marinos a bordo. Es un buque de guerra anfibio de asalto del tipo WASP, diseñado con tecnologías avanzadas para combates y otras operaciones militares en tiempo real.

Según informa la Armada Nacional de Colombia, el USS Iwo Jima zarpó de Norfolk, Virginia, el 12 de julio comandada por el comodoro Thoman Negus y visitará ocho países de la región (Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Haití, Nicaragua, Panamá y Surinam). Luego de estar en Haití, llegó a Colombia en su cuarta visita el pasado 8 de agosto encabezando misión "Promesa Continua 2010".

Mencionamos lo anterior para que no perdamos de vista que, contrario a lo que se ha hecho creer a la población, el USS Iwo Jima no es un pacífico barquito u hospital flotante. Puede actuar ofensivamente y disfrazarse como barco-hospital de apoyo a supuestas misiones humanitarias, entiéndanse operaciones camufladas en teatros de guerra. Aún más, para que se entienda su misión, este super-anfibio ha participado en maniobras y misiones militares en el Mediterráneo, el Golfo Pérsico y Djibuti, la guerra de Iraq y la guerra civil en Liberia (África) desde que fue lanzado al mar en febrero del 2000, siendo desde 2003 incorporado a una operación militar de larga duración denominada Operación Enduring Freedom (OEF) de la que es parte esta nueva misión que cumple en nuestras costas del Caribe, la “Promesa Continua 2010”, la cual encabeza y donde no actúa solo sino formando una triada compuesta por otros dos barcos anfibios ultramodernos de asalto, pacotilla naval de asalto conocida como Iwo Jima Amphibious Ready Group.

Cabe anotar que, curiosamente, la guerra de EEUU en Afganistán lleva el mismo nombre oficial de Enduring Freedom, luego de ser bautizada inicialmente por Bush como Operación Infinite Justice. Ambas han sido parte de la operación sombrilla anti-terrorista y contra-insurgente, designada como Global War on Terror (GWOT), quel incluyó hasta el 10 de agosto pasado a la Operación Iraqui Freedom que dejó a Iraq despedazado. A su vez, la Operación Enduring Freedom (OEF) comprende varias sub-operaciones, además de la de Afganistán (OEF-A), a saber: Filipinas (OEF-P), Cuerno de África (OEF-HOA) y Trans-Sahara (OEF-TS).

Asimismo, el país debe saber que la Enduring Freedom se ha extendido a la zona del Caribe a cargo de la IV Flota en apoyo al Plan Colombia (ahora coordinado con el Plan México o Mérida, que incluye a Centroamérica), nada más que disimulada como misión humanitaria “Promesa Continua 2010”; y es apoyada por la flota anunciada que vendrá a posicionarse en Costa Rica y de la cual el Iwo Jima es solo su avanzadilla. Esta operación está dirigida por el U.S. Southern Command (USSOUTHCOM) y es ejecutada por la U.S. Naval Forces Southern Command (USNAVSO)/ U.S. 4th Fleet.

Todo lo cual la US Embassy en San José se ha encargado de encubrir cuidadosa y hábilmente, junto al gobierno, con una campaña mediática calculada para engañar a la opinión pública nacional y mundial, cuando se sabe que en realidad todo el montaje es parte de un mismo engranaje guerrista y un amenazante operativo imperial, con lo cual además se confirma lo que pregona el chiste de mal gusto que, a raíz de la llegada del USS Iwo Jima y la instauración de la base yanqui, hacen en la Casa Blanca de que “Costa Rica no tiene un ejército porque, con los amigos que tiene en Washington, no lo necesita”.

Pues bien, al hacer de Costa Rica una neo-colonia, bajo los auspicios del BM y con la aprobación del TLC, la administración Arias-Chinchilla nos ha integrado ahora a la maquinaria militar imperial y ubicado en el centro de este tipo de peligrosas estrategias y horrendos escenarios militares, despedazando así la Proclama de Neutralidad y la tradición de paz que hasta la Sala IV había consagrado como supremo valor de la nacionalidad y la institucionalidad.

Que lo aquí expuesto hasta este punto solo como un preámbulo a la exposición y análisis del recetario del BM que haremos, comenzando con un tema de enorme actualidad y trascendencia pública. El de los puertos de Limón, donde precisamente está atracado el USS Iwo Jima y donde, como por casualidad, el BM ha propiciado que se privaticen esas infraestructuras nacionales, por razones no sólo económicas sino también de seguridad, como ingrediente de su Proyecto Mesoamérica (antes llamado Puebla-Panamá). Una receta oficial del BM que fue adoptada y aplicada manu militari por el gobierno de los Arias mediante un violento e ilegal atropello al gremio de muelleros Sintrajap, el cual fue descalificado la semana pasada por resolución de la Sala IV. Ya veremos, entonces, lo que en materia de muelles establece el BM porque ilustra bien los alcances geopolíticos de sus estrategias para nuestro país y revelan lo que en esencia constituye el gobierno continuista de Chinchilla.

*Catedrático exdirector del Instituto de Investigaciones Sociales, UCR


Fuente: Diario Digital El País

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No poner en riesgo el exitoso modelo actual

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Por Mayid Halabi Fauaz*

Sobre la apertura del sector eléctrico nacional. La pretensión medular de casi todos los discursos emitidos a favor de una nueva ley de electricidad es abogar por estos objetivos: la generación eléctrica por fuentes limpias (95% o más), excelente calidad y precio, así como el desarrollo de nuevos proyectos que garanticen el abastecimiento nacional por lo menos para los próximos 20 años, para todos los habitantes de Costa Rica (actualmente abastecidos en 99% de la población).

Con documentos en mano, índices y análisis sin duda se puede afirmar que eso ya lo tenemos. No es necesario un cambio en la legislación nacional para lograrlo.

El ICE en 66 años ha podido lograr un éxito rotundo en todos los campos que ahora persiguen los impulsores de esta nueva ley, excepto que, como empresa del Estado, no satisface algunos intereses que no pueden tolerar que un servicio público tan valioso, no esté en manos privadas.

Hemos tenido años en que la generación eléctrica se ha dado cercana a los 95% por fuentes limpias y en los peores casos, por sequías, rondamos el 90%. Tenemos programado en nuestros planes de desarrollo un significativo aporte de otras fuentes limpias, como la biomasa, el viento, la geotermia y el sol. Pero quienes pretenden tener un 100% de generación limpia pervierten el modelo, al hacer creer que un sistema dependiente de las condiciones climáticas (agua, sol, viento) podrá sustentar el faltante eléctrico por otras fuentes, cuando en futuros años secos se tenga que hacer. Siempre es necesario para respaldo un componente térmico, aunque mínimo.

Superior a los demás. El ICE tiene una calidad de electricidad superior a cualquiera del área centroamericana y muy similar a los países desarrollados, sus tarifas residenciales son de las más bajas del área y sin duda somos un ejemplo en el porcentaje de cobertura eléctrica (99,2%).

Deberían ser más sinceros quienes buscan imponer un modelo de mercado abierto (mercado mayorista) y una consecuente participación privada sin límites en la producción eléctrica, distribución y comercialización de los productos, como ha sucedido en América Central y que ha tenido malísimas consecuencias para los clientes, tal y como lo afirma la “Evaluación de diez años de reforma en la industria eléctrica del istmo centroamericano” (www.cepal.org, 2004, Comisión Económica para América Latina y el Caribe, organismo dependiente de la ONU, responsable de promover el desarrollo económico y social de la región).

Este estudio, sumamente serio y completo afirma, entre otras cosas, que: “El servicio empeoró, la cobertura no creció y las tarifas aumentaron”; “no se han generado condiciones de competencia en el mercado al mayoreo; las pérdidas de electricidad han crecido a pesar de que reducirlas fue objetivo prioritario de la privatización”; “la dependencia de los hidrocarburos ha aumentado alarmantemente en una región con vocación e historia hidroeléctrica; la emisión de contaminantes por consumo de hidrocarburos en la industria eléctrica es hoy una de las primeras causas de contaminación ambiental”; “Los menos perjudicados son Panamá y Costa Rica, el primero porque el Estado se reservó 50% de la propiedad del sector y el segundo porque mantuvo el control de casi 90% de la producción y la figura de comprador único en manos del Estado, además de impulsar un ambicioso programa de generación hidroeléctrica, eólica y geotérmica con inversión pública”.

Esquema fracasado. Estas conclusiones nos informan que el esquema que se pretende crear en Costa Rica ha fracasado en el resto de América Central, trayendo consecuencias terribles para todos sus habitantes. Recientemente, el Poder Ejecutivo nos cuenta que pretende hacer variantes al modelo de mercado abierto, creando un mercado mayorista privado y dejar solo al ICE.

Sin embargo, en un mercado tan pequeño como el costarricense, el modelo propuesto no será tan beneficioso como pretenden, excepto para los nuevos generadores y comercializadores al mercado mayorista de Centroamérica, que sin duda están de brazos abiertos esperando que la electricidad generada en Costa Rica sea trasegada para una Centroamérica cuyos precios de electricidad son altísimos y cuyas necesidades de abastecimiento son enormes. ¿Es un problema que abastezcamos a Centroamérica con nuestra electricidad? Resulta que no es tan sencillo el problema, porque tiene que haber una discusión de país, para determinar si nuestras fuentes de generación limpia, como nuestros ríos, deberían ser explotados para proveer electricidad desde Panamá hasta México y si eso es lo que queremos.

Para atender algunas de las “necesidades” de los proponentes de este cambio legislativo, sin poner en riesgo el exitoso modelo actual, existen algunas opciones fácilmente realizables y no generarán la polarización que se anticipa de seguirse con el plan propuesto, entre ellas destaco: un ajuste a la actual ley 7200 ampliando los topes a la participación privada y los esquemas de alianzas público-privados (nacionales e internacionales) para desarrollo de proyectos eléctricos por fuentes limpias.

Esperaremos el nuevo texto del proyecto de ley, porque hay elementos del esquema actual que de seguro no abandonarán y podríamos referirnos a futuro sobre ellos.


*Presidente del Sindicato de Ingenieros del ICE
mhf@mhalabi.com


Fuente: Página Abierta


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El Proyecto Mesoamérica y el golpe de Estado en Honduras

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El día de hoy inicia en Guanacaste, Costa Rica, una cumbre más del fallido Plan Puebla Panamá, rebautizado como Proyecto Mesoamerica, ante el enorme descrédito creado por la falacia del desarrollo neoliberal y el incremento del abismo entre las clases sociales de del istmo centroamericano y México, producto de la estrategia económica exógena impuesta desde el norte.

Los cinco corredores que pretende abarcar más de 13.000 kilómetros y según los diseñadores del proyecto propiciarán la conectividad y competitividad de la región, ponen en peligro los hábitats de la mayoría de los pueblos indígenas de mesoamerica.

El fallido Plan Puebla Panamá despertó ilusiones entre los creyentes en el "desarrollo" basado en un modelo capitalista de la explotación irracional de los recursos y la exclusión social.

Uno de los mayores señuelos de la administración del expresidente Fox, fue la instalación de una refinería en Centroamérica, que nunca llegó a concretarse, ante el declive de producción de hidrocarburos en ese país, el que supuestamente supliría el petróleo necesario.

El Proyecto Mesoamérica es la zanahoria que viene acompañada de un garrote denominado la Iniciativa Mérida, versión local del Plan Colombia. Narcotráfico y maras se han convertido en el pretexto para la militarización paulatina del istmo, siendo que los dos problemas traen un rotulo visible que dice "made in usa".

En la cumbre de Guanacaste el tema del golpe de Honduras será parte del menú obligatorio. El aberrante golpe de estado y la intervención de los Estados Unidos evidencia la pugna existente entre el Proyecto Mesoamericana y la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

La adhesión de Colombia al Proyecto Mesoamérica y su plan de implementación de proyectos de biocombustible, ponen de manifiesto una visión de destrucción de los remanentes de bosque tropical y de los humedales, además del desplazamiento de las poblaciones locales, acompañadas por una política de "parademocracia" que tantas víctimas humanas a cobrado el régimen de Uribe.

En Guanacaste esperamos que saldrán a relucir no sólo las fallas e imprudencias del fallido y resucitado Plan Puebla Panamá, sino también la confrontación que vive nuestro continente en contra del neocolonialismo del siglo XXI y sus recetas represivas. Al mismo tiempo los fervientes seguidores del neoliberalismo trataran de darle un maquillaje de institucionalización al Proyecto Mesoamérica, a través de la creación de marcos jurídicos que se obviaron con la iniciativa de Fox.

Para la OFRANEH y el pueblo garífuna, el Proyecto Mesoamérica no es más que una intervención en nuestro territorio, y en la actualidad vemos como uno de sus proyectos, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está finiquitando el humedal de Laguna de Micos en la Bahía de Tela, colocando en peligro a las comunidades circunvecinas con el relleno de 80 hectáreas del humedal; situación que exacerbada por el cambio climático traerá posibles inundaciones fatales.

La ausencia de verdaderos procesos de consulta y la utilización de ONG's prepago para maquillar el autoritarismo con que se han impuesto muchos de los proyectos del corredor caribe, demuestran la visión de exclusión de los pueblos indígenas en el ya de por sí fracasado Plan Puebla Panamá.


Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH
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La Ceiba, Atlántida, dado a los 29 días de julio.


Fuente ALAI

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