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Chomsky: Cables de WikiLeaks revelan “profundo odio a la democracia por parte de nuestra dirigencia política”

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En una entrevista exclusiva hablamos con el disidente político y lingüista de fama mundial Noam Chomsky sobre la publicación de más de 250.000 cables secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos, por parte de WikiLeaks. En 1971, Chomsky ayudó al informante del gobierno Daniel Ellsberg a publicar los Documentos del Pentágono, un informe interno secreto de Estados Unidos sobre la Guerra de Vietnam.

Cuando comenta una de las revelaciones acerca de que varios líderes árabes presionan a Estados Unidos para que ataque Irán, Chomsky dice: “las últimas encuestas muestran que la opinión de los árabes es que la mayor amenaza en la región es Israel, con un 80 por ciento de los encuestados y en segundo lugar está Estados Unidos, con un 77 por ciento. Irán aparece como una amenaza para el 10 por ciento”, explica. “Puede que esto no aparezca en los periódicos, pero sin duda es algo que los gobiernos israelí y estadounidense y sus embajadores saben. Lo que esto revela es el profundo odio a la democracia por parte de nuestros líderes políticos".

Amy Goodman: Nos reunimos con el distinguido disidente político y lingüista de reputación mundial Noam Chomsky, profesor emérito del Massachusetts Institute of Technology y autor de más de cien libros, incluido su último Esperanzas y realidades, para obtener su reacción a los documentos de WikiLeaks. Hace cuarenta años, Noam y Howard Zinn ayudaron al denunciante del gobierno Daniel Ellsberg a editar y publicar los Papeles del Pentágono la historia interna de máximo secreto de EE.UU. de la Guerra de Vietnam. Noam Chomsky nos habla desde Boston… Antes de que hablemos de WikiLeaks, ¿cuál fue su participación en los Papeles del Pentágono? No creo que la mayoría de la gente esté informada al respecto.

Noam Chomsky: Dan y yo éramos amigos. Tony Russo también los preparó y ayudó a filtrarlos. Recibí copias por adelantado de Dan y Tony y varias personas las distribuyeron a la prensa. Yo fui una de ellas. Luego Howard Zinn y yo, como usted dijo, editamos un volumen de ensayos e indexamos los papeles.

Amy Goodman: Explique cómo funcionó. Siempre pienso que es importante contar esa historia, especialmente a los jóvenes. Dan Ellsberg –funcionario del Pentágono con acceso al máximo secreto– saca de su caja de fondos esa historia de la intervención de EE.UU. en Vietnam, la fotocopia y luego, ¿cómo llegó a tenerla en sus manos?, ¿se la dio directamente a usted?

Noam Chomsky: Me llegó por medio de Dan Ellsberg y Tony Russo, que había hecho sus fotocopias y preparado el material.

Amy Goodman: ¿Cuánto editó?

Noam Chomsky: Bueno, no modificamos nada. No corregimos los papeles. Quedaron en su forma original. Lo que hicimos Howard Zinn y yo fue–aparecieron en cuatro volúmenes– fue preparar un quinto volumen que contenía ensayos críticos de muchos expertos sobre los papeles, lo que significaban, etc. Y un índice, que es casi imprescindible para utilizarlos seriamente. Es el quinto volumen de la serie de Beacon Press.

Amy Goodman: ¿De modo que fue uno de los primeros en ver los Papeles del Pentágono?

Noam Chomsky: Sí, aparte de Dan Ellsberg y Tony Russo. Quiero decir, quizá hubo algunos periodistas que pudieron verlos pero no estoy seguro.

Amy Goodman: ¿Qué piensa actualmente? Por ejemplo, acabamos de reproducir este clip del miembro republicano del Congreso Peter King, quien dice que habría que declarar a WikiLeaks organización terrorista extranjera.

Noam Chomsky: Pienso que es indignante. Debemos comprender –y los Papeles del Pentágono son otro ejemplo claro– que una de las principales razones del secreto gubernamental es proteger al gobierno contra su propia población. En los Papeles del Pentágono, por ejemplo, hubo un volumen –el volumen de las negociaciones– que podría haber tenido influencia sobre actividades en curso y Daniel Ellsberg lo retuvo. Apareció un poco después. Si se consideran los papeles en sí hay cosas que los estadounidenses deberían haber sabido y que otros no querían que supieran. Y que yo sepa, por lo que he visto en este caso, ahora es lo mismo. De hecho, las actuales filtraciones –al menos las que he visto– son interesantes, primordialmente por lo que nos aclaran de cómo funciona el servicio diplomático.

Amy Goodman: Las revelaciones de los documentos con respecto a Irán aparecen justo cuando el gobierno iraní ha aceptado una nueva ronda de conversaciones nucleares para principios del mes próximo. El lunes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que los cables reivindican la posición israelí de que Irán plantea una amenaza nuclear. Netanyahu dijo: “Nuestra región ha sido cautiva de una narrativa que es el resultado de sesenta años de propaganda que presenta a Israel como la mayor amenaza. En realidad, los dirigentes comprenden que ese punto de vista está en bancarrota. Por primera vez en la historia existe acuerdo en que la amenaza es Irán. Si los dirigentes comienzan a decir abiertamente lo que han estado diciendo a puerta cerrada, podemos realizar un verdadero cambio radical en el camino hacia la paz.” La secretaria de Estado Hillary Clinton también habló de Irán en su conferencia de prensa en Washington. Dijo lo siguiente:

Hillary Clinton Pienso que no debería ser una sorpresa para nadie que Irán es una fuente de gran preocupación, no sólo en EE.UU. En todas las reuniones que tengo, en cualquier parte del mundo, aparece la preocupación por las acciones y las intenciones de irán. Por eso cualquiera de los presuntos comentarios de los cables confirma que Irán plantea una amenaza muy seria desde el punto de vista de muchos de sus vecinos y una preocupación seria mucho más allá de su región. Por eso la comunidad internacional se reunió para aprobar las sanciones más duras posibles a Irán. No sucedió porque EE.UU. dijera: “Por favor, ¡hagan esto para nosotros!” Sucedió porque los países –una vez que evaluaron la evidencia respecto a las acciones e intenciones de Irán– llegaron a la misma conclusión que EE.UU.: que debemos hacer lo que podamos con el fin de agrupar a la comunidad internacional para que actúe e impida que Irán se convierta en un Estado con armas nucleares. De modo que si alguien que lea las historias sobre estos, uh, supuestos cables piensa cuidadosamente, llegará a la conclusión de que la preocupación sobre Irán está bien fundada, es ampliamente compartida y seguirá siendo la fuente de la política que mantenemos con naciones de la misma opinión para impedir que Irán adquiera armas nucleares.”


Amy Goodman: Era la secretaria Hillary Clinton, ayer, en una conferencia de prensa. Quería obtener su comentario sobre Clinton, el comentario de Netanyahu, y el hecho de que Abdullah de Arabia Saudí –el rey al que están operando de la espalda ahora en Nueva York– llamó a EE.UU. a atacar Irán.

Noam Chomsky: Eso refuerza esencialmente lo que dije anteriormente, que el significado principal de los cables que se están publicando es, hasta ahora, lo que nos dice del el liderazgo occidental. Hillary Clinton y Benjamin Netanyahu seguramente conocen los cuidadosos sondeos de la opinión pública árabe. El Brookings Institute publicó hace pocos meses amplios sondeos de lo que piensan los árabes sobre Irán. Los resultados son bastante impresionantes. Muestran que la opinión árabe considera que la mayor amenaza en la región es Israel, el 80. La segunda mayor amenaza EE.UU., 77. Y a Irán sólo lo mencionan como amenaza un 10%.

Con respecto a armas nucleares, de un modo bastante notable, la mayoría, un 57, dice que si Irán poseyera armas nucleares, eso tendría un efecto positivo en la región. Ahora bien, no se trata de cifras pequeñas. Un 80 y un 77% respectivamente dicen que Israel y EE.UU. constituyen la mayor amenaza. Un 10% dice que Irán es la mayor amenaza. Puede que los periódicos no informen al respecto aquí –aparece en Inglaterra– pero es ciertamente algo familiar para los gobiernos de Israel, EE.UU. y los embajadores. Pero no aparece una palabra al respecto en ninguna parte. Lo que eso revela es el profundo odio a la democracia por parte de nuestra dirigencia política y la dirigencia política israelí. Esas cosas ni siquiera deben mencionarse. Eso impregna todo el servicio diplomático. Los cables no incluyen ninguna referencia a eso.

Cuando hablan de los árabes se refieren a los dictadores árabes, no la población, que se opone de modo abrumador a las conclusiones que han sacado los analistas, en este caso Clinton y los medios. También existe un problema menor que es el mayor problema. El problema menor es que los cables no nos dicen lo que piensan y dicen los dirigentes árabes. Sabemos lo que se seleccionó de lo que dijeron. De modo que hay un proceso de filtración. No sabemos cuánto se distorsiona la información. Pero no cabe duda de que lo que es una distorsión radical –o ni siquiera una distorsión, sino un reflejo– es la preocupación de que lo que importan son los dictadores. La población no importa, incluso si se opone abrumadoramente a la política estadounidense.

Hay cosas semejantes en otros sitios, como las que tienen que ver con esa región. Uno de los cables más interesantes fue uno del embajador de EE.UU. en Israel a Hillary Clinton, que describió el ataque a Gaza –que debiéramos llamar el ataque estadounidense/israelí a Gaza- en diciembre de 2008. Indica correctamente que había habido una tregua. No agrega que durante la tregua –que en realidad Israel no respetó y Hamás respetó escrupulosamente según el propio gobierno israelí-, no se disparó un solo cohete. Es una omisión. Pero luego viene una mentira directa: dice que en diciembre de 2008 Hamás reanudó el disparo de cohetes y que por ello Israel tuvo que atacar para defenderse.

Ahora bien, el embajador tiene que saber que habrá alguien en la embajada de EE.UU. que lea la prensa israelí –la prensa israelí dominante– en cuyo caso la embajada seguramente sabe que es exactamente lo contrario: Hamás estaba pidiendo una renovación del alto el fuego. Israel consideró la oferta, la rechazó y prefirió bombardear en lugar de optar por la seguridad. También omitió que Israel nunca respetó el alto el fuego –mantuvo el sitio en violación del acuerdo de tregua– y el 4 de noviembre, el día de la elección de 2008 en EE.UU., el ejército israelí invadió Gaza y mató a media docena de militantes de Hamás, lo que condujo a un intercambio de fuego en el cual todas las víctimas, como de costumbre, fueron palestinas. Luego, en diciembre, cuando terminó oficialmente la tregua, Hamás pidió que se renovara. Israel rehusó y EE.UU. e Israel prefirieron lanzar la guerra. El informe de la embajada es una burda falsificación, y es muy significativa porque tenía que ver con la justificación del ataque asesino, lo que significa que o bien la embajada no tenía idea de lo que estaba sucediendo o que estaba mintiendo descaradamente.

Amy Goodman: ¿Y el último informe que acaba de aparecer –de Oxfam, de Amnistía Internacional, y de otros grupos, sobre los efectos del sitio en Gaza? ¿Qué pasa ahora mismo?

Un sitio es un acto de guerra. Si alguien insiste en eso es Israel. Israel lanzó dos guerras –956 y 196–, en parte sobre la base de que su acceso al mundo exterior estaba muy restringido. Ese mismo sitio parcial que consideraron un acto de guerra y justificación –bueno, una de varias justificaciones– para lo que llamaron guerra “preventiva”, o si se quiere, profiláctica. De modo que lo entienden perfectamente y el argumento es correcto. El sitio es un acto criminal, para comenzar. El Consejo de Seguridad y otros han llamado a Israel a levantarlo. Tiene el propósito –como han declarado los funcionarios israelíes– de mantener al pueblo de Gaza en un nivel mínimo de existencia. No quieren matarlos a todos porque no se vería bien ante la opinión internacional. Como dicen, “mantenerlos a dieta”. Esta justificación, comenzó poco después de la retirada oficial israelí. Hubo una elección en enero de 2006, la única elección libre en el mundo árabe –cuidadosamente monitoreada y reconocida como libre– pero tuvo un defecto. Ganaron los que no debían hacerlo. Es decir Hamás, los que no querían EE.UU. e Israel. Rápidamente, en muy pocos días, EE.UU. e Israel impusieron duras medidas para castigar al pueblo de Gaza por haber votado de manera equivocada en una elección libre.

El próximo paso fue que ellos –EE.UU. e Israel– trataron, junto con la Autoridad Palestina, de dar un golpe militar en Gaza para derrocar al gobierno elegido. Fracasó –Hamás derrotó el intento de golpe-. Fue en julio de 2007. Entonces endurecieron el asedio considerablemente. Mientras tanto ocurrieron numerosos actos de violencia, bombardeos, invasiones, etc. Pero básicamente, Israel afirma que cuando se estableció la tregua en el verano de 2008, el motivo para que Israel no lo observara y levantara el sitio fue que un soldado israelí –Gilad Shalit– fue capturado en la frontera.

El comentario internacional lo considera un crimen terrible. Bueno, piénsese como se quiera, la captura de un soldado de un ejército atacante –y el ejército estaba atacando Gaza– no se aproxima en nada al nivel del crimen de secuestrar civiles. Justo un día antes de la captura de Gilad Shalit en la frontera, las tropas israelíes habían entrado en Gaza, secuestraron a dos civiles –los Hermanos Muammar– y los llevaron al otro lado de la frontera. Desaparecieron en algún sitio del sistema carcelario de Israel, donde cientos de personas, quizá mil, están detenidas sin cargos a veces durante años. También hay prisiones secretas. No sabemos qué pasa en ellas.

Esto es de por sí un crimen mucho peor que el secuestro de Shalit. De hecho, se podría argumentar que fue un motivo por el cual apenas se informó al respecto: Israel lo ha estado durante años, en realidad durante decenios. Raptos, capturas de gente, secuestros de barcos, asesinatos, llevarlos a Israel, a veces como rehenes durante muchos años. De modo que es una práctica habitual; Israel puede hacer lo que quiere. Pero la reacción aquí y en el resto del mundo al secuestro de Shalit –que no es un secuestro, no se secuestra a un soldado sino que se le captura- es que se considera un crimen horrendo y una justificación para mantener el sitio y asesinar… es una desgracia.

Amy Goodman: Por lo tanto Amnistía Internacional, Oxfam, Save the Children y otros dieciocho grupos de ayuda llaman a que Israel levante incondicionalmente el bloqueo de Gaza. Y en Wikileaks publica un cable diplomático estadounidense –suministrado a The Guardian por Wikileaks– que describe: “Directiva nacional de recolección de inteligencia humana: Solicita a personal de EE.UU. para que obtenga detalles de planes de viaje, como itinerarios y vehículos utilizados por dirigentes de la Autoridad Palestina y miembros de Hamás”. El cable pide: “Información biográfica, financiera, biométrica de dirigentes y representantes claves de la AP y de Hamás, que incluyen a la Joven Guardia, dentro de Gaza y Cisjordania, y fuera,” dice.

Noam Chomsky: No debería ser una sorpresa. Contrariamente a la imagen que se proyecta en este país, EE.UU. no es un intermediario honesto. Es un participante, un participante directo y crucial en los crímenes israelíes, tanto en Cisjordania como en Gaza. El ataque a Gaza fue un caso claro: utilizaron armas estadounidenses, EE.UU. bloqueó los esfuerzos para el alto el fuego y dio apoyo diplomático. Lo mismo vale para los crímenes diarios en Cisjordania, y no hay que olvidarlos. En realidad Save The Children ha informado de que en el Área C –el área de Cisjordania controlada por Israel– las condiciones son peores que en Gaza. De nuevo todo esto tiene lugar sobre la base del apoyo crucial y decisivo de EE.UU. tanto en el aspecto militar como en el diplomático y económico; y también ideológico –lo que quiere decir de la distorsión de la situación, como se hizo también, dramáticamente, en los cables.

El sitio en sí es simplemente criminal. No sólo bloquea ayuda que se necesita desesperadamente, sino que además aleja a los palestinos de la frontera. Gaza es un sitio pequeño y superpoblado. Y el fuego y los ataques israelíes aleja a los palestinos de la tierra árabe en la frontera, y también limita a los pescadores de Gaza a las aguas territoriales. Son obligados por cañoneras israelíes –todo es igual, claro está– a pescar cerca de la costa donde la pesca es casi imposible porque Israel ha destruido los sistemas eléctricos y de alcantarillado y la contaminación es terrible. Es sólo un estrangulamiento para castigar a la gente por estar allí y por insistir en votar de forma equivocada. Israel decidió: “Ya no queremos esto. Librémonos de ellos.”

También deberíamos recordar que la política estadounidense/israelí –desde Oslo, desde principios de los noventa- ha sido separar Gaza de Cisjordania. Es una violación directa de los acuerdos de Oslo, pero se ha implementado sistemáticamente y ha tenido mucho efecto. Significa que casi la mitad de la población palestina quedaría al margen de cualquier posible arreglo político al que se pudiera llegar. También significa que Palestina pierde su acceso al mundo exterior. Gaza debería tener aeropuertos y puertos marítimos. Ahora mismo Israel se ha apoderado de cerca de un 40% de Cisjordania. Las últimas ofertas de Obama le otorgan todavía más, y ciertamente los israelíes planean apoderarse de más. Lo que queda es sólo santificado. Es lo que el planificador Ariel Sharon llamó bantustanes. Y también están en prisión, mientras Israel se apodera del Valle del Jordán y expulsa a los palestinos. Son todos crímenes de la misma pieza.

El sitio de Gaza es particularmente grotesco por las condiciones en las que obligan a vivir a la gente. Quiero decir, si una persona joven en Gaza –estudiante en Gaza, digamos– quiere estudiar en una universidad de Cisjordania no puede hacerlo. Si una persona en Gaza necesita un entrenamiento o tratamiento médico avanzado de un hospital en Jerusalén Este ¡no puede ir! Se retienen las medicinas. Es un crimen escandaloso, en general.

Amy Goodman: ¿Qué piensa que debería hacer EE.UU. en este caso?

Noam Chomsky: Lo que debería hacer EE.UU. es muy simple: debería unirse al mundo. Quiero decir que supuestamente existen negociaciones. Tal como las presentan aquí, el marco estándar es que EE.UU. es un intermediario honesto que trata de unir a dos oponentes recalcitrantes – Israel y la Autoridad Palestino. No es más que una farsa.

Si hubiera negociaciones serias, serían organizadas por alguna parte neutral y EE.UU. e Israel estarían de un lado y el mundo estaría del otro. Y no es una exageración. No debería ser un secreto que desde hace tiempo ha habido un consenso internacional abrumador sobre una solución diplomática, política. Todos conocen las líneas básicas: se podrá discutir sobre algunos de los detalles. Incluye a todos con la excepción de EE.UU. e Israel. EE.UU. ha estado bloqueando la solución durante 35 años, con interrupciones ocasionales, breves. Incluye a la Liga Árabe. Incluye a la Organización de Estados Islámicos, que incluye a Irán. Incluye a todos los protagonistas relevantes con la excepción de EE.UU. e Israel, los dos Estados que la rechazan. De modo que si llegara a haber negociaciones serias, es la manera como serían organizadas. Las negociaciones reales apenas llegan al nivel de comedia. El tema que se está discutiendo es una nota al pie, una nota menor: la expansión de los asentamientos. Claro que es ilegal. De hecho todo lo que Israel está haciendo en Cisjordania y Gaza es ilegal. Ni siquiera ha sido polémico desde 1967…

Amy Goodman: Quiero leerle ahora lo que ha twitteado Sarah Palin – la ex gobernadora de Alaska, por supuesto, y candidata republicana a la vicepresidencia. Es lo que ha twitteado sobre Wikileaks. Más bien, lo colocó en Facebook. Dijo: “Primero y ante todo, ¿qué pasos se han tomado para impedir que el director de WikiLeaks, Julian Assange, distribuya este material confidencial altamente delicado, especialmente después que ya había publicado material, no una vez sino dos, en los meses anteriores? Assange no es un periodista, no más que un editor de la nueva revista “Inspire” en idioma inglés de al-Qaida que es un periodista. Es un agente anti-estadounidense con sangre en las manos. Su anterior publicación de documentos clasificados reveló la identidad de más de 100 fuentes afganas a los talibanes. ¿Por qué no se le persigue con la misma urgencia con la que perseguimos a los dirigentes de al-Qaida y de los talibanes?” ¿Qué opina?

Noam Chomsky: Es exactamente lo que esperaría de Sarah Palin. No sé cuanto entiende, pero pienso que debemos prestar atención a lo que nos dicen las filtraciones… Tal vez la más dramática revelación, o mención, es el amargo odio a la democracia que revelan tanto el gobierno de EE.UU. –Hillary Clinton y otros– como el servicio diplomático.

Decir al mundo –bueno están hablando entre ellos– que el mundo árabe considera a Irán como la principal amenaza y que quiere que EE.UU. bombardee Irán es extremadamente revelador, sabiendo como saben que aproximadamente un 80% de la opinión árabe considera a EE.UU. y a Israel como la mayor amenaza, un 10% considera a Irán como la mayor amenaza, y que una mayoría, el 57%, piensa que a la región le iría mejor con armas nucleares iraníes como una especie de disuasivo. Eso ni siquiera lo mencionan. Todo lo que mencionan es lo que ellos afirman que han dicho los dictadores árabes, los brutales dictadores árabes. Es lo que cuenta.

No sabemos hasta qué punto es representativo de lo que dicen, porque no sabemos cuál es el filtro. Pero es un aspecto menor. El aspecto más importante es que la población es irrelevante. Todo lo que importa son las opiniones de los dictadores que apoyamos. Si nos respaldan, eso sería el mundo árabe. Es un cuadro muy revelador de la mentalidad de la dirigencia política de EE.UU. y, presumiblemente, la opinión principal, a juzgar por el comentario que ha aparecido aquí, también es la manera en que se ha presentado en la prensa. No importa lo que piensen los árabes.

Amy Goodman: Sobre su artículo, "Outrage Misguided", volviendo a las elecciones de mitad de período y lo que vamos a presenciar ahora. ¿Puede hablar del movimiento Tea Party?

Noam Chomsky: El movimiento Tea Party es, tal vez un 15 o 20% del electorado. Es relativamente acaudalado, blanco, nativo, ya sabe, tiene características más bien tradicionales de carácter nativo. Pero lo que es mucho más importante, pienso, es la indignación. Más de la mitad de la población dice que más o menos lo apoyaron, o apoyan su mensaje. Lo que piensa la gente es extremadamente interesante. Quiero decir que los sondeos revelan abrumadoramente que la gente está muy amargada, molesta, hostil, opuesta a todo.

La causa primordial es sin duda el desastre económico. No sólo es una catástrofe financiera, es un desastre económico. Quiero decir, en la industria manufacturera, por ejemplo, la tasa de desempleo está al nivel de la Gran Depresión. Y a diferencia de la Gran Depresión, esos puestos de trabajo no volverán. Los propietarios y administradores estadounidenses han tomado hace tiempo la decisión de que pueden obtener más beneficios con complicados negocios financieros que mediante la producción. De modo que las finanzas –y esto data de los años setenta, sobre todo Reagan lo aumentó, y después– La economía ha sido “financiarizada”.

Las instituciones financieras han crecido enormemente en su parte de los beneficios corporativos. Podrá ser algo como un tercio, o algo semejante, en la actualidad. Al mismo tiempo se ha exportado la producción. Si se compra algún artefacto electrónico es chino. China es una planta de montaje para un centro de producción del noreste asiático. Las partes y componentes llegan de los países más avanzados y de EE.UU., así como la tecnología. Por lo tanto, sí, es un sitio barato para ensamblar cosas y venderlas de vuelta aquí. Bastante similar en México, ahora Vietnam, etc. Es la manera de lograr beneficios.

Destruye a la sociedad en este país, pero eso no preocupa a la clase propietaria y a la clase gerencial. Su preocupación son los beneficios. Es lo que impulsa la economía. El resto es una consecuencia. La gente está muy amargada por ello, pero parece que no lo entienden. De modo que la misma gente, que constituye una mayoría, que dice que Wall Street tiene la culpa de la crisis actual, vota republicano. Los dos partidos están profundamente metidos en los bolsillos de Wall Street, pero los republicanos mucho más que los demócratas.

Lo mismo vale para un tema tras otro. El antagonismo hacia todos es muy elevado –un auténtico antagonismo, a la población no le gusta los demócratas, pero odia aún más a los republicanos. Está contra el gran dinero. Está contra el gobierno. Está contra el Congreso. Está contra la ciencia.

Amy Goodman: Noam, quisiera preguntarle: si fuera el principal asesor del presidente Obama: ¿Qué le aconsejaría que hiciera ahora mismo?

Noam Chomsky: Le diría que hiciera lo que hizo Franklin Delano Roosevelt ante la oposición del gran dinero: Ayudar a organizar, estimular la oposición pública e introducir un serio programa populista, lo que es posible. Estimular la economía. No regalar todo a los financistas. Imponer una verdadera reforma del sistema de salud. La reforma de la salud que se ha introducido podrá ser una ligera mejora pero deja sin tocar algunos problemas importantes. Si le preocupa el déficit que preste atención al hecho de que es casi totalmente atribuible a los gastos militares y a este programa de salud absolutamente disfuncional.

Amy Goodman: Noam, continuamos con su receta –el consejo que le daría hoy en día al presidente Obama.

Noam Chomsky: Bueno, la economía es un desastre. Hay un 10% de desempleo oficial, probablemente el doble en desempleo real. Mucha gente desempleada desde hace años, es una inmensa tragedia humana, pero también es una tragedia económica. Son recursos no utilizados que podrían estar activos produciendo las cosas que este país necesita. EE.UU. se está convirtiendo en una especie de país del tercer mundo.

El otro día, tomé un tren de Boston a Nueva York –la estrella del sistema ferroviario de Amtrak-. El viaje duró unos veinte minutos menos que el tren que mi esposa y yo tomábamos hace sesenta años de Boston a Nueva York. En cualquier país europeo, o realmente en cualquier país industrial habría durado la mitad. Y en muchos países no industriales; España, que tampoco es un país súper rico, está introduciendo un tren de 300 kilómetros por hora.

Sólo es un ejemplo. EE.UU. necesita desesperadamente muchas cosas: una infraestructura decente, un sistema educativo decente, más paga y apoyo a los maestros, toda clase de cosas. Y las políticas que se llevan a cabo se han diseñado para enriquecer sobre todo a las instituciones financieras; y hay que recordar que muchas de las principales corporaciones como, digamos, General Electric y General Motors son también instituciones financieras, las finanzas constituyen una gran parte de sus actividades. Está muy poco claro que esas instituciones hagan algo por la economía. Algunos economistas de este país –de la tendencia dominante– comienzan a plantear este tema. Podrían dañar a la economía, en realidad. Lo que hacen es enriquecer a los ricos, y es el propósito de las políticas.

Una alternativa sería estimular la economía. La demanda es muy baja –esas corporaciones están inundadas de dinero, obtienen inmensos beneficios. Pero no quieren gastarlo, no quieren invertirlo. Más bien quieren obtener ganancias con él. Las instituciones financieras no producen nada, sólo mueven el dinero y ganan dinero con diversos negocios. El público tiene demanda de consumo, pero es muy ligera. Hay que recordar que hubo una burbuja de la vivienda de 8 billones [millones de millones] de dólares que estalló, destruyendo los activos de la mayoría de la gente. Ahora trata desesperadamente de conservar un poco para salvarse. La única fuente de demanda ahora mismo serían los gastos del gobierno. Ni siquiera tienen que afectar al déficit –pueden realizarse mediante préstamos de la Reserva Federal que envía los intereses directamente al Tesoro– si a alguien le preocupa el déficit, que en realidad es un tema menor, pienso.

Debería haber un gasto masivo en la infraestructura, debería haber gastos en cosas simples como el medio ambiente. Deberíamos tener un programa sustancial para reducir la gravísima amenaza del calentamiento global. Pero por desgracia es poco probable con las nuevas legislaturas republicanas y los efectos de la masiva propaganda corporativa para tratar de convencer a la gente de que es un engaño liberal. Los últimos sondeos muestran que cerca de un tercio de los estadounidenses cree en el calentamiento global antropogénico –ya sabe, la contribución humana al calentamiento global-. Es casi un golpe mortal para la especie. Si EE.UU. no hace nada, nadie lo hará.

Amy Goodman: ¿Qué piensa de la cumbre global del cambio climático que se celebra en Cancún?

Noam Chomsky: Bueno, la Cumbre de Copenhague fue un desastre –no pasó nada. Ésta de Cancún ha fijado objetivos mucho menores con la esperanza de conseguir algo. Pero supongamos que logran todos sus objetivos, lo que es muy poco probable; será un mondadientes en una montaña. Hay muchos otros problemas serios al respecto.

Ahora nos enfrentamos a una situación en la que los negacionistas del cambio climático se están apoderando de los comités relevantes de la Cámara de Representantes –ciencia, tecnología, etc.–De hecho, uno de ellos dijo recientemente: “No tenemos que preocuparnos por el tema porque Dios se hará cargo”. Es increíble que esto esté sucediendo en el país más rico, más poderoso del mundo. Es un área importante en la cual debería haber un cambio sustancial y mejoras. Si no, no habrá mucho más de qué hablar en una generación o dos.

Otros incluyen la simple reconstrucción de la economía en este país para que la gente pueda volver al trabajo, para que pueda producir cosas que el país necesita, para que pueda vivir vidas decentes. Todo eso se puede hacer. Los recursos existen, pero no las políticas.

Amy Goodman: Noam, cuando uno observa el nuevo Congreso, estoy leyendo en The New Yorker: "Darrell Issa, un representante republicano de California, es uno de los hombres más ricos del Congreso. Ganó su dinero vendiendo alarmas para coches, lo que es interesante, porque ha sido acusado dos veces de robo de coches. Dijo que tuvo “una juventud pintoresca”. Ahora, cuando los republicanos están a punto de tomar el control de la Cámara, Issa se prepara para llegar a ser presidente del Comité de Supervisión. El puesto viene acompañado de amplios poderes de orden de comparecencia, e Issa ya ha indicado cómo piensa emplearlos. No le interesa, aseguró a un grupo de republicanos de Pensilvania durante el verano, andar escarbando en busca de información que podría embarazar a otros multimillonarios: ‘no los utilizaré para hacer que EE.UU. corporativo viva atemorizado’. En vez de eso quiere llegar adonde ve la verdadera maldad.

Quiere investigar a los climatólogos. Arriba en su lista están los pacientes y sufridos investigadores cuyos correos electrónicos fueron pirateados el año pasado desde el sistema informático de la Universidad de East Anglia en Gran Bretaña. Aunque su trabajo ha sido tema de tres investigaciones separadas de ‘Climagate’ –todas las cuales establecieron que las afirmaciones de manipulación de datos carecían de fundamento–, Issa no está satisfecho. Dijo recientemente: “Vamos querer otra oportunidad”.

Noam Chomsky: Sí. Forma parte de la ofensiva masiva –básicamente una ofensiva corporativa– Y no han guardado silencio al respecto. La Cámara de Comercio –el mayor lobby empresarial–, el Instituto Estadounidense del Petróleo y otros han dicho, de manera bastante pública, que están realizando una masiva “campaña educativa” para convencer a la población de que el calentamiento global no es real. Y tiene efecto. Se ve incluso en la manera que lo presentan los medios: se lee, digamos, en una discusión en el New York Times sobre el cambio climático. Tienen que ser objetivos –presentar los dos lados– de modo que un lado está formado por un 98% de científicos calificados y el otro son Issa y un par de escépticos con respecto al cambio climático. Les falta, si os dais cuenta, una tercera parte –es decir una cantidad muy sustancial de destacados científicos que dicen que el consenso no está ni cerca de ser suficientemente alarmista y que en realidad la situación es mucho peor. EE.UU. ha estado dando largas al asunto desde hace mucho tiempo, y ahora es mucho peor.

Hace sólo un par de días, hubo un informe sobre un análisis de la producción de tecnología verde. Resulta que China va delante, seguida por Alemania, España va muy avanzada y EE.UU. es uno de los más atrasados. De hecho, la inversión en tecnología verde es mayor en China –creo que dos veces mayor– que en EE.UU. y Europa en conjunto. Son verdaderas patologías sociales, exacerbadas por la última elección, pero sólo un aspecto en el cual la política se mueve totalmente en la dirección equivocada. Hay alternativas significativas, y si no se tienen en cuenta podría ser un verdadero desastre. Podría estar bastante cerca.

Amy Goodman: Quisiera cambiar de tema por un minuto, Noam Chomsky, y hablar de las elecciones que acaban de tener lugar en Haití.

Noam Chomsky: “Elecciones” se debería poner entre comillas. Si tuviéramos elecciones en EE.UU. en las cuales los partidos Demócrata y Republicano estuvieran excluidos y sus dirigentes políticos exiliados en Sudáfrica y no se les permitiera volver a EE.UU., no se considerarían unas elecciones serias. Pero es exactamente lo que ocurrió en Haití. Los principales partidos políticos prohibidos –como sabemos EE.UU. y Francia invadieron esencialmente Haití en 2004, secuestraron al presidente y lo enviaron a África central-. Su partido está prohibido. La mayoría de los analistas supone que, como en el pasado, si se le permitiera presentarse como candidato probablemente ganaría la elección. El ex presidente Aristide es, según toda la información disponible, la personalidad política más popular en Haití. No sólo no han permitido que se presente –esencialmente, EE.UU.– sino que además no le permiten regresar a su país.

Han tratado de mantenerlo fuera del hemisferio. Seguro, no puede volver a Haití, pero EE.UU. ha estado tratando de mantenerlo fuera del hemisferio en su totalidad. Lo que ha tenido lugar es una especie de farsa –no es nada, sabe, los haitianos tratan de expresarse y deberíamos respetarlo. Pero las principales alternativas que podrían tener son excluidas por el poder extranjero, el poder de EE.UU. y de Francia, que es el segundo de los dos torturadores históricos de Haití.

Amy Goodman: Honduras. Es interesante que entre estos cables que han salido a la luz mediante la publicación de WikiLeaks se encuentra el cable diplomático de EE.UU. de 2008 que dice exactamente lo que el gobierno de EE.UU. no estuvo dispuesto a decir en público: que el golpe contra Manuel Zelaya fue totalmente ilegal. ¿Su reacción, Noam?

Noam Chomsky: Así es. Es un análisis de la embajada en Tegucigalpa, Honduras, que dice que han hecho un cuidadoso análisis de los antecedentes legales y constitucionales y que concluyen –puede leer su resumen, que está en la conclusión– que no cabe duda de que el golpe fue ilegal e inconstitucional. El gobierno de Washington, como usted señala, no estuvo dispuesto a decirlo. Y de hecho, después de algunas dudas, Obama terminó esencialmente por reconocer la legitimidad del golpe. Apoyó que se realizara la elección bajo el régimen golpista, que la mayor parte de Latinoamérica y Europa se negaron a reconocer. Pero EE.UU. lo hizo.

De hecho, el embajador de EE.UU. acusó públicamente a los latinoamericanos que no estuvieron de acuerdo de estar ‘seducidos por el realismo mágico’, como en las novelas de García Márquez o algo así, sólo una declaración de desdén. Deberían estar de acuerdo con nosotros y apoyar el golpe militar, que es ilegal e inconstitucional. Y tiene muchos efectos. Uno de los efectos es que preserva para EE.UU. una gran base aérea, la Base Aérea Palmerola, una de las últimas que quedan en Latinoamérica. Estados Unidos ha sido expulsado de todas las demás.

Amy Goodman: Tengo dos preguntas y sólo nos quedan dos minutos. Una sobre Corea del Norte. Los documentos de WikiLeaks muestran a diplomáticos chinos que dicen que responsables chinos “dudan cada vez más de la utilidad de la vecina Corea del Norte” y apoyarían la reunificación. ¿Qué significa esto?

Noam Chomsky: Soy muy escéptico con respecto a esa declaración. No existe ninguna señal de que China esté dispuesta a tener tropas de EE.UU. en su frontera, y ésa sería una consecuencia muy probable de una Corea reunificada. Pero ha estado objetando amargamente a las maniobras navales de EE.UU. en el Mar Amarillo, no lejos de su costa –que ellos llaman sus “Aguas Económicas Territoriales”-. Lo último que quieren es la expansión de fuerzas militares de EE.UU. cerca de sus fronteras. Pueden pensar –no lo sé– que Corea del Norte simplemente no es viable, y que tendrá que derrumbarse, y es un problema terrible desde muchos puntos de vista, pero eso no lo sé. Pero soy muy escéptico sobre esa filtración.

Amy Goodman: Finalmente, Noam, sobre su último libro Esperanzas y perspectivas. ¿Qué le da esperanza?

Noam Chomsky: Bueno, la parte de las Esperanzas de ese libro tiene que ver sobre todo con Suramérica donde realmente ha habido algunos cambios significativos y espectaculares en la última década. Por primera vez en 500 años los países suramericanos se han estado moviendo hacia la integración, que es un requisito previo para la independencia, y han comenzado a enfrentar algunos de sus problemas internos realmente desesperados. Existe una inmensa disparidad entre islas de extrema riqueza y de pobreza masiva. Una cantidad de países –incluido el más destacado, Brasil, han dado pasos en ese sentido. Bolivia ha sido bastante espectacular, con la victoria de la población indígena en una importante elección democrática. Son hechos importantes.

Amy Goodman: Noam Chomsky, gracias por haber estado con nosotros. ¡Oh!, y feliz cumpleaños.

Noam Chomsky: Gracias.

30 de noviembre de 2010.


En inglés:

http://www.democracynow.org/2010/11/30/noam_chomsky_wikileaks_cables_reveal_profound

http://www.democracynow.org/blog/2010/11/30/noam_chomsky_on_the_economy_us_midterm_elections_climate_change_haiti_and_more
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Traducido del inglés por Germán Leyens y revisado por Caty R. para Rebelión.


Fuente: Democracy Now!


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Los medios privados de comunicación en guerra contra Lula y Dilma

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Por Leonardo Boff *

Estoy profundamente a favor de la libertad de expresión por la cual fui castigado con "silencio obsequioso" por las autoridades del Vaticano. A riesgo de ser preso y torturado ayudé a la editorial Vozes a publicar el libro Brasil Nunca Mais, donde se denuncian las torturas usando exclusivamente fuentes militares, lo que aceleró la caída del régimen autoritario

Esta historia de vida me avala para hacer las críticas que hago ahora del enfrentamiento actual entre el Presidente Lula y los medios de comunicación que se quejan de que se menoscaba su libertad.
Lo que está ocurriendo ya no es un enfrentamiento de ideas y de interpretaciones en el uso legítimo de la libertad de prensa. Se está produciendo un abuso de la libertad de prensa porque, previendo una derrota electoral, esos medios han decidido hacer una guerra tenaz contra el Presidente Lula y la candidata Dilma Rousseff. En esa guerra vale todo lo factible: la ocultación de hechos, la distorsión y la mentira directa.

Es necesario dar el nombre de estos poderosos medios. Son familias que, cuando ven contrariados sus intereses comerciales e ideológicos, se comportan como «familia» mafiosa. Son dueños privados que pretenden hablar para todo Brasil y mantener bajo tutela a la llamada opinión pública. Son los dueños de O Estado de São Paulo, A Folha de São Paulo, O Globo y la revista Veja, en los cuales se instaló la razón cínica y lo que hay de más falso y mafioso en la prensa brasilera. Están al servicio de un bloque histórico asentado sobre el capital que siempre explotó al pueblo y que no acepta a un Presidente proveniente de ese pueblo. Más que informar y suministrar material para la discusión pública, pues esa es la misión de la prensa, estos medios empresariales se comportan como un feroz partido de oposición.

En su furia, cual desesperados e inapelablemente derrotados, sus dueños, editorialistas y analistas no tienen el mínimo respeto debido a la más alta autoridad del país, el Presidente Lula. En él ven solamente un peón que debe ser tratado con el látigo de la palabra que humilla.

Hay un hecho que ellos no consiguen digerir en su estómago elitista: aceptar que un obrero, nordestino, sobreviviente de la gran tribulación de los hijos de la pobreza, haya llegado a ser Presidente. Este lugar, la Presidencia, así piensan, les corresponde a ellos, los ilustrados, los entroncados con el gran mundo, aunque no consigan librarse del complejo de no tener personalidad propia, pues se sienten meramente menores y asociados al gran juego mundial. Para ellos, el sitio del peón es produciendo en la fábrica.

Como lo mostró el gran historiador José Honório Rodrigues (Conciliação e Reforma), "la mayoría dominante, conservadora o liberal, ha sido siempre alienada, antiprogresista, antinacional y no contemporánea. El líder nunca se reconcilió con el pueblo. Nunca vio en él una criatura de Dios, nunca lo reconoció, le gustaría que fuese lo que no es. Nunca vio sus virtudes ni admiró sus servicios al país, lo llamó de todo, inútil, bueno para nada, arrasó su vida y después que lo vio crecer le negó poco a poco su aprobación, conspirando para colocarlo de nuevo en la periferia, sitio que sigue pensando le pertenece" (p. 16).

Este es pues el sentido de la guerra que montan contra Lula. Es una guerra contra los pobres que se están liberando. Ellos no temen al pobre sumiso; tienen pavor del pobre que piensa, que habla, que progresa y que hace una trayectoria ascendente como Lula. Como se deduce, se trata de una cuestión de clase. Los de abajo deben quedarse abajo. Pero ocurre que alguien de abajo llegó arriba, convirtiéndose en el presidente de todos los brasileros. Esto para ellos es sencillamente intolerable.

Los dueños y sus aliados ideológicos han perdido el pulso de la historia. No se han dado cuenta de que Brasil ha cambiado. Han surgido redes de movimientos organizados, de donde vienen Lula y tantos otros líderes. Ya no hay lugar para coroneles y para los que se sentían caudillos del pueblo. Cuando Lula afirmo que «la opinión pública somos nosotros», frase tan distorsionada por esos medios rabiosos, quiso enfatizar que el pueblo organizado y consciente arrebató a los medios comerciales la pretensión de ser los formadores y portadores exclusivos de la opinión pública. Tienen que renunciar a la dictadura de la palabra escrita, hablada y televisada y disputar con otras fuentes de información y de opinión.

El pueblo cansado de ser gobernado por las clases dominantes decidió votar por sí mismo. Votó por Lula como representante suyo. Una vez en el gobierno realizó una revolución conceptual, inaceptable para ellas. El Estado no se hizo enemigo del pueblo, sino inductor de cambios profundos que han beneficiado a más de 300 millones de personas. De miserables pasaron a ser trabajadores pobres, de trabajadores pobres pasaron a ser clase media baja y de clase media baja pasaron a clase media. Empezaron a comer, a tener luz en casa, a poder mandar los hijos a la escuela, a ganar mejor salario y, en fin, a mejorar la vida.

Otro concepto innovador ha sido el desarrollo con inclusión social y distribución de la renta. Antes había solamente desarrollo/crecimiento que beneficiaba a los ya beneficiados a costa de las masas destituidas y con salarios de hambre. Ahora se ha dado una visible movilización de clases, generando satisfacción de las grandes mayorías y la esperanza de que todo todavía puede ser mejor. Concedemos que en el gobierno actual hay un déficit de conciencia y de prácticas ecológicas, pero hay que reconocer que Lula fue fiel a su promesa de hacer amplias políticas públicas dirigidas a los más marginados.

Lo que la gran mayoría desea es mantener la continuidad de este proceso de mejora y de cambio. Esta continuidad es peligrosa para los medios empresariales que presencian, asustados, el fortalecimiento de la soberanía popular que se vuelve crítica, ya no manipulable, y con deseo de ser actor de esa nueva historia política democrática de Brasil. Va a ser una democracia cada vez más participativa y no solamente de delegación. Ésta abría un amplio espacio a la corrupción de las elites, daba preponderancia a los intereses de las clases opulentas y a su brazo ideológico que son las empresas de la comunicación. La democracia participativa escucha a los movimientos sociales y hace del Movimiento de los Sin Tierra (MST) -odiado especialmente por Veja, que no quiere ni verlo- un protagonista de los cambios sociales, no solamente con referencia a la tierra, sino también al modelo económico y a las formas cooperativas de producción.

Lo que está en juego en este enfrentamiento entre los medios comerciales y Lula/Dilma es esta pregunta: ¿Qué Brasil queremos? ¿Aquél injusto, neocolonial, neoglobalizado y, en el fondo, retrogrado y envejecido, o el Brasil nuevo con sujetos históricos nuevos, antes siempre mantenidos al margen y ahora despuntando con energías nuevas para construir un Brasil que hasta ahora nunca habíamos visto?

A este Brasil se le combate en la persona del Presidente Lula y de la candidata Dilma. Pero ellos representan lo que debe ser y lo que debe ser tiene fuerza. Triunfarán a pesar de los malos deseos de este sector endurecido de los medios comerciales de comunicación. La victoria de Dilma dará solidez a este camino nuevo, ansiado y construido con sudor y sangre por tantas generaciones de brasileros.

[Publicado y enviado por Servicios Koinonía].


*Teólogo, filósofo y escritor


Fuente: Adital






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EU: experimentos criminales

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La divulgación, por parte del gobierno de Estados Unidos, de los experimentos realizados por médicos de ese país durante la década de los 40 en Guatemala –donde se inoculó intencionalmente sífilis, gonorrea y otras enfermedades venéreas a cientos de ciudadanos– es la más reciente confirmación de las prácticas atroces e inhumanas que Washington ha llegado a cometer en materia de experimentación médica.

Aunque la infección deliberada de enfermedades en individuos y el estudio de los efectos de antivirales, sicotrópicos y sustancias diversas en seres humanos sin su consentimiento han sido actividades ampliamente documentadas en Estados Unidos y en otras partes del mundo y conocidas desde hace tiempo por la opinión pública internacional, la declaración realizada ayer por la administración de Barack Obama pone en perspectiva factores adicionales de agravio en lo que, de suyo, es una práctica inhumana y criminal: el experimento referido se desarrolló en un país extranjero, con la aparente connivencia del gobierno local –según consta en los documentos disponibles–, en contra de una población particularmente vulnerable –en su mayoría presos y enfermos mentales, muchos de ellos sometidos a la prueba con engaños– y en condiciones de descontrol y opacidad tal que hasta la fecha no se sabe cuántos de los infectados recibieron atención, ni cuántos de ellos murieron.

Estos hechos no podrán, pues, ser subsanados por una disculpa como la que el mandatario estadunidense ofreció ayer al guatemalteco: ambos gobiernos deberán llevar a cabo las investigaciones correspondientes, y emprender las sanciones que ameriten y las medidas de reparación del daño hacia las víctimas y sus familias.

Por lo demás, es importante señalar que el episodio de Guatemala tuvo como correlato otro de mucho más largo aliento: el "estudio clínico" desarrollado entre 1932 y 1972 por los servicios públicos de salud estadunidenses en Tuskegee, Alabama, que consistió en infectar de sífilis a unos 600 negros presos que no recibieron tratamiento alguno, un experimento no muy distinto a los aplicados por el criminal de guerra nazi Josef Mengele en el campo de concentración de Auschwitz. Respecto de este estudio –al final del cual sólo unos 70 presos continuaban con vida– el ex presidente Bill Clinton ofreció una disculpa a las víctimas y sus deudos, tan insuficiente y tardía como la que ayer pronunció el actual gobierno.

El escándalo desatado a raíz de ese episodio obligó a las autoridades de Washington a ampliar las regulaciones correspondientes, y ayer mismo la administración Obama sostuvo que "en la actualidad, los reglamentos que gobiernan la investigación médica en seres humanos financiada por Estados Unidos prohíben este tipo de violaciones". Sin embargo, la continuidad de tales prácticas puede observarse hasta años recientes: son significativos, al respecto, los casos documentados de prisioneros de guerra en la cárcel de Guantánamo que afirman haber sido objeto de experimentos con fármacos durante su cautiverio.

Así, la revelación del estudio criminal que se desarrolló en territorio guatemalteco obliga a ponderar un patrón de conducta en la experimentación médica de Estados Unidos, aplicado con particular recurrencia contra sectores específicos de la población de ese país y del mundo –afroestadunidenses, prisioneros de guerra, ciudadanos de países pobres–, y el cual, por desgracia, parece continuar hasta nuestros días. Si las autoridades actuales de Washington quieren restañar la mala imagen que sus antecesoras se han granjeado como consecuencia de estos y otros episodios, dentro y fuera de su país, tendrán que asumir un compromiso ético y transparente ante la opinión pública internacional, poner al descubierto la totalidad de ese tipo de estudios –recientes o no– y sus impactos negativos en individuos y poblaciones, cancelarlos de una vez por todas, y emprender las medidas de reparación y castigo correspondientes


Fuente: La Jornada
Editorial. Sábado 2 de octubre de 2010.




Notas relacionadas:


Guatemala: Colom califica de "espeluznante" experimentos con sífilis
. BBC Mundo

EU se disculpa por infectar de sífilis a mil 500 personas en Guatemala. La Jornada

Indignación en Guatemala tras revelarse que EEUU inoculó enfermedades. AFP



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Medical Apartheid

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Comparto la entrevista realizada en enero de 2007 por Democracy Now! a la médica Harriet Washington, autora del libro Medical Apartheid: The Dark History of Medical Experimentation on Black Americans from Colonial Times to the Present. La entrevista está en inglés.

http://www.archive.org/stream/dn2007-0119_vid/dn2007-0119_512kb.mp4



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Ante las amenazas de Martinelli

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SOLIDARIDAD DEL FRENTE AMPLIO CON EL DIARIO DIGITAL “NUESTRO PAIS”

Ricardo Martinelli, el multimillonario que compró la presidencia de Panamá, amenaza con una demanda judicial al diario digital costarricense “Nuestro País”, por las supuestas difamaciones que este medio nacional ha difundido en una nota firmada por el periodista Carlos Salazar.

La nota en cuestión recoge información divulgada en diversos medios internacionales, que consignan "el arresto en México de Ramón Ricardo Martinelli Corro, primo del presidente panameño, vinculado al cartel de los hermanos Beltrán Leyva, en noviembre pasado, y encarcelado en febrero último en un penal de máxima seguridad en Jalisco”.

El periodista agregaba que se habría producido un deterioro en las relaciones de Estados Unidos con Panamá, por la escasa colaboración del mandatario de esta nación centroamericana con el combate al narcotráfico.

El Partido Frente Amplio considera que las denuncias de “Nuestro País” forman parte de los derechos a la libertad de expresión y a la información de los y las costarricenses, consagrados en nuestra Constitución Política.

La amenaza de Martinelli y de su gobierno es absolutamente repudiable. No sólo por tratar de intimidar a un periódico digital como “Nuestro País”, también por la descarada intromisión de un gobierno extranjero en la vida nacional.

Desde el Frente Amplio nos solidarizamos con “Nuestro País”. Rechazamos las amenazas de Martinelli, que es hoy el abanderado de la derecha centroamericana para tratar de imponer en la región la continuidad de las políticas neoliberales de explotación y corrupción.

Exigimos al gobierno de Laura Chinchilla una reacción de protesta ante las autoridades panameñas, por este indignante intento de silenciar un medio de comunicación nacional.

Pedimos a nuestros militantes y amigos expresar por todos los medios a su alcance la solidaridad con “Nuestro País”.

Ante las amenazas de Martinelli “Nuestro País” somos todos.


Comité Ejecutivo Nacional

Partido Frente Amplio


El énfasis es nuestro




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Dictadura mediática

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Dictadura mediática 1
Radialistas.net




Dictadura mediática 2
Radialistas.net



Imagen Boligán



Más: Los latifundios de la información



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3 de mayo: Día Internacional de la Libertad de Expresión

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Los canales de radio y televisión son un tremendo poder que no puede estar en manos de unos pocos.



¡Atentado a la Libertad de Expresión!
Radialistas.net



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"La culpa es del indio": El periódico La Nación se suma a la andanada contra el gobierno de Bolivia

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Por Ignacio Dobles Oropeza

La Nación, tenía que ser La Nación.
No se vaya a creer que es casual, es una línea de editoriales que se empieza a manifestar en el continente, empezando por el Washington Post. Me refiero al editorial del día de hoy, 17 de septiembre, titulado “Escalada fatal en Bolivia”.

No les satisface, a estos demócratas de a ratos, que por primera vez en la historia de Bolivia se tenga a un gobierno de las mayorías, dispuesto a emprender cambios para que Bolivia sea un país para TODOS los bolivianos. Estamos hablando, después de todo, del país de gamonales y latifundistas, de capitalismo colonial, como se ha caracterizado alguna vez en los medios.

Es también el país de un presidente que pronunciaba mal su idioma, y no por ser indio
, acusado de genocidio y que hoy está protegido en Miami, y conspirando. No es suficiente, tampoco, que Evo Morales haya sido ratificado recientemente en un proceso electoral por casi un 70% de la población, y que, por otro lado, el gobierno haya estado dispuesto a negociar incluso con sus mas acérrimos opositores temas como la autonomía de las regiones.

Tampoco parece importar que los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas acaban de dar un respaldo unánime a Morales, y que en un hecho histórico, de grandes implicaciones, sea por una vez la región la que lidie con sus problemas y no el engendro de la OEA con la presencia intimidatoria de la nación del norte.

Pero esto no tiene importancia para el editorialista. Apenas habían abandonado la reunión los mandatorios, adoptando resoluciones cruciales de apoyo a la democracia boliviana y su soberanía, y a los procesos de negociación, cuando se sentaba, con evidente parcialidad , a emprenderla contra el gobierno boliviano, y de paso, apoyando la subvesion violenta de las instituciones.

La lógica es tramposa: menciona el editorialista “la muerte, al menos de dos decenas de personas, en enfrentamientos entre grupos adversarios y favorables al presidente Evo Morales”.

Es decir “violencia por igual”, responsabilidad paritaria de las partes. Poco le faltó para citar al prefecto de Pando, formador de escuadrones de la muerte, cuando dice que los indígenas asesinados en Pando “iban armados”.Curioso “enfrentamiento armado” este, cuando los muertos parecen estar de un solo lado.

Para La Nación, un crimen de lesa humanidad, bien documentado, con decenas de testigos, y que hasta fue filmado, se convierte en una especie de película de acción. De rifles contra flechas. No cuenta la sangre de indígenas y campesinos, de hombres, mujeres y niños. Se encubre el crimen. Se defiende la impunidad.

Como si el mundo entero no hubiese sido testigo, desde hace ya algún tiempo, de las golpizas y humillaciones publicas propinadas por las hordas facistas-autonomistas a campesinos e indígenas, culpables de ser partidarios de su presidente democráticamente electo y ratificado.

El prefecto de Pando, de apellido Fernández, ha sido detenido y es señalado como responsable del asesinato a sangre fría de hombres, mujeres y niños que pacíficamente se desplazaban por la vía publica, dirigiéndose a una concentración de su organización campesina. Dicho señorón está siendo sometido a la justicia. Pero veamos lo que escribe el editorialista de La Nación, siguiendo exactamente el guion de los opositores violentos:

“A menos de 24 horas de haber comenzado (el diálogo con los otros prefectos) las conversaciones se rompieron ayer, tras el arresto de uno de los gobernadores, lo cual, como era de esperarse, condujo al retiro de la oposición”.

El editorial parece haberse escrito en una prefectura de la llamada “media Luna”.
Ni una palabra sobre la sangre de inocentes, la toma violenta de instalaciones públicas, la matonería desorbitada de las horas de la “juventud cruceña” o grupos similares. Ni una palabra sobre las acusaciones de intervención del Gobierno de los Estados Unidos. Para el editorialista de La Nación, la culpa es del “indio”.

Casi totalmente. Al final, si, viene la frasesita de que la oposición boliviana, agrupada alrededor de las pretensiones autonomistas de las regiones más prosperas del país, no es ajena a las culpas. También sus representantes han atizado la confrontación y han acudido a dudosas vías de hecho” ¿y al genocidio, no han acudido al genocidio, también? Pero a reglón seguido, después de esta palmadita, concluye el editorialista que el “mayor combustible” para el conflicto viene del gobierno de Morales.

Para la Nación
, ¡que vergüenza¡ la sangre de indígenas y campesinos no cuenta, la intimidación fascista tampoco. ¿Habrá escrito este editorial el “exdiputado boliviano”, columnista recurrente del diario de Llorente, quien en un artículo reciente acusó a Morales hasta de vínculos con los “musulmanes terroristas”.

“La culpa es del indio maldito” parecen decir, sin mucha elegancia, desde Llorente.



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Más:

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Desde Madrid, se manipula a la opinión de toda Latinoamérica

Censura contra Aristegui

Nuestra “libertad de expresión”

Grupo PRISA

La Nación(Costa Rica): Actualmente (2008) el diario es propiedad de la corporación Grupo Nación, que también es propietaria de otros diarios y revistas como Al Dia, El Financiero, La Teja, Vuelta En U. Y las revistas: Perfil, Sabores y Su Casa, Soho. Además, posee otras empresas como Servigráficos, Impresión Comercial y PAYCA. También, es dueña de varias estaciones de radio del Grupo Latinoamericano de Radiodifusión, en alianza con el Grupo Prisa de España, mantiene al aire tres emisoras de radio: La Nueva 90.7, Los 40 Principales, y Bésame.

Fuente Wikipedia






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¿Por qué fuimos injustamente arrestados sin motivo?

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Por Amy Goodman

SAINT PAUL, Minnesota. – La represión a los periodistas practicada por el gobierno es una auténtica amenaza a la democracia. Durante la Convención Nacional Republicana, que se está celebrando esta semana en St. Paul, Minnesota, la policía está sistemáticamente atacando a los periodistas.

Fui arrestada junto a dos de mis compañeros, los productores de Democracy Now! Sharif Abdel Kouddous y Nicole Salazar, cuando estábamos haciendo la cobertura informativa del primer día de la Convención. He sido injustamente acusada de un delito menor. Mis colegas, que simplemente estaban informando, podrían ser acusados de provocar disturbios, un delito mucho más serio.

Las Convenciones Nacionales demócrata y republicana se han convertido en caros y prolongados eventos de teatro político, básicamente, cuatro días enteros de publicidad para promocionar a los principales candidatos a la presidencia.

Del otro lado de las rejas de seguridad, se han convertido en importantes encuentros para los movimientos de base, para que la gente se reúna–en medio de las banderas, banderines, banderolas y guirnaldas–para expresar los derechos enumerados en la Primera Enmienda de la Constitución: “El Congreso no aprobará ninguna ley que establezca la adopción de una religión o la prohibición del libre ejercicio de la misma; o que coarte la libertad de expresión o de prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y solicitar al gobierno la reparación de agravios.”


Detrás de toda la hipérbole patriótica que acompaña a las Convenciones, y los miles de periodistas y trabajadores de los medios que acuden a cubrir los eventos organizados para la ocasión, ocurren serias violaciones del derecho básico a la libertad de prensa.

Aquí, en las calles de St. Paul, la prensa tiene la libertad de informar sobre los eventos oficiales de la Convención Nacional Republicana, pero no la libertad de informar sobre la violencia policial y los arrestos generalizados llevados a cabo contra aquellos que han venido a hacer una petición a su gobierno, manifestándose.

El 1º de septiembre era el Día del Trabajo (celebrada en EE.UU.), y se estaba llevando a cabo una manifestación contra la guerra que contaba con una gran asistencia de gente, con familias de esta misma ciudad, estudiantes, veteranos y gente de todo el país que se había dado cita para oponerse a la guerra. Los manifestantes superaban enormemente en número a los delegados republicanos.

Había un ambiente positivo y festivo, unido a una creciente ansiedad por la trayectoria que estaba tomando el huracán Gustav, y por si Nueva Orleans sería devastada una vez más. Más tarde, durante ese mismo día, se produjo una manifestación espontánea no autorizada.

Los policías – uniformados con equipamiento antidisturbios, con cascos, protectores para la cara, porras y latas de gas pimienta—cargaron contra la manifestación. Condujeron a manifestantes, peatones que pasaban por ahí y periodistas que estaban trabajando hasta un estacionamiento; allí los rodearon y empezaron a esposarlos.

Nicole estaba grabando la escena. La grabación de su propio arresto, muy violento, resulta escalofriante. Policías con uniforme antidisturbios la atacaron, y le gritaron: “Contra el suelo”. En la grabación se puede escuchar la voz de Nicole, repitiendo claramente “¡Prensa! ¡Prensa! ¿A dónde se supone que vamos?”

Estaba atrapada entre los coches estacionados. La cámara cae al suelo en medio de los gritos de dolor de Nicole. Le golpearon la cara contra el asfalto, estaba sangrando por la nariz y tenía la bota o rodilla de un pesado agente sobre su espalda. Otro agente le tiraba de la pierna.

Sharif fue lanzado contra una pared y pateado en el pecho; su brazo estaba sangrando.


Yo me encontraba en el Xcel Center, sede de la Convención, entrevistando a los delegados republicanos. Acababa de entrevistar a la delegación de Minnesota, cuando recibí una llamada telefónica que me informaba que Sharif y Nicole habían sido brutalmente arrestados, en todo sentido.

El cineasta Rick Rowley, de Big Noise Films, y yo fuimos caminando hasta donde se suponía que estaban mis compañeros. Sin aliento, llegamos al estacionamiento. Me acerqué a la barrera de policías antidisturbios y pedí hablar con el oficial a cargo, diciéndoles que habían detenido a periodistas acreditados.

No habían pasado unos segundos cuando me agarraron, me arrastraron hacia el otro lado de la barrera policial, me retorcieron los brazos, poniéndomelos a la fuerza tras la espalda, y me esposaron con unas rígidas esposas de plástico que se me clavaban en las muñecas.

Pude ver a Sharif con el brazo cubierto de sangre y su acreditación de prensa colgándole del cuello. Volví a decir que éramos periodistas acreditados, y fue ahí que un agente del Servicio Secreto se acercó y me arrancó del cuello mi acreditación de prensa para la Convención.

Me llevaron al garaje de la policía de St. Paul, donde se habían habilitado jaulas para detener a los manifestantes. Se me acusó de obstrucción a las tareas de un oficial de paz. Nicole y Sharif fueron llevados a prisión, acusados de provocar disturbios.

El ataque y posterior arresto contra mi persona y los productores de Democracy Now! no fue un suceso aislado.

Una organización de videastas llamada I-Witness Video (Video soy testigo) había sufrido una redada dos días antes. Integrantes de otro grupo de documentalistas, el Colectivo Glass Bead, fueron detenidos, y sus cámaras y computadoras fueron confiscadas. El miércoles, I-Witness Video sufrió otra redada y finalmente fueron obligados a abandonar la casa en la que habían montado su oficina.

Cuando le pregunté al jefe de policía de St. Paul, John Harrington, cómo se supone que deben trabajar los periodistas en semejante atmósfera, sugirió:
“Incorporando a los periodistas como acompañantes de nuestra fuerza de patrullaje.”

La noche del lunes, horas después de que fuéramos arrestados, y después de una gran protesta pública, Nicole, Sharif y yo fuimos liberados. Así fue nuestro Día del Trabajo. Gajes del oficio.

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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! Noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.


Fuente Democracy Now!

El énfasis es nuestro


Videos:

Democracy Now! Producer Nicole Salazar Arrested

Amy Goodman, Democracy Now! host unlawfully arrested at RNC

Democracy Now's Amy Goodman Speaks About Her Arrest




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