Mostrando las entradas con la etiqueta oligarquía centromericana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta oligarquía centromericana. Mostrar todas las entradas

Micheletti constituyente y Vásquez Velásquez robacarros

|





En 1985 Micheletti intentó cambiar la Constitución Política de Honduras y en 1993 el general golpista Vásquez Velásquez fue detenido por pertenecer a una banda de robacarros.


Micheletti intentó cambiar la Constitución hondureña en 1985

Fundamentalmente, el 24 de octubre de 1985, a dos años de aprobada la constitución vigente, varios diputados, liderados por Micheletti, intentaron introducir la propuesta llamando a una Asamblea Nacional Constituyente.

Los parlamentarios solicitaban la suspensión de varios artículos constitucionales, los mismos que, irónicamente, ahora le sirven a las autoridades de facto para darle legitimidad a la destitución de Zelaya. Esos artículos son los 373, 374 y 375, referidos a los mecanismos de reforma y defensa de la Constitución.

Completo en TeleSUR



Confirmado: General golpista Vásquez fue detenido por robo de carros en 1993


La noticia se confirma por distintas fuentes. El General Romeo Vásquez Velásquez, comandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas hondureñas que secuestró y expulsó del país centroamericano al Presidente constitucional José Manuel Zelaya fue arrestado y encarcelado en febrero de 1993 como cabecilla de una pandilla internacional de ladrones de carros.

Este día, el periódico El Heraldo - hoy entre los mas activos cómplices de la cúpula de empresarios, gánsteres y militares que robo el poder - publicó la noticia con el titulo: "A prisión once miembros de Banda de los Trece".

Completo en Yvke Mundial


Más:




Imagen eneko



Leer más...

La nueva estrategia para desvirtuar el golpe en Honduras

|




Sin lugar a dudas, detrás del golpe militar en Honduras estuvo la Embajada de los Estados Unidos, por lo tanto, la CIA y el Pentágono. No podemos afirmar que lo avaló el Presidente Obama, pero sí, que no ha tomado una postura firme para revertirlo.

Lo anterior va quedando claro, luego de los recientes movimientos surgidos desde Washington, al utilizar al Presidente Óscar Arias para propiciar un diálogo “entre las partes”. Es decir, entre el Presidente Constitucional, Manuel Zelaya, y el golpista Roberto Micheletti.

¿Qué busca el “diálogo” auspiciado por Washington y Costa Rica?: ganar tiempo.

Ganar tiempo ¿para qué? Para que se enfríe la postura correcta de la comunidad internacional. Desgastar al Presidente Zelaya y desgastar al Frente Nacional contra el Golpe de Estado en Honduras, o sea, la resistencia antigolpista.

Así, el desgaste cumple su cometido y todos se enfrían, pasa el tiempo y se llega a noviembre. Se realizan las elecciones y en Honduras no ha pasado nada.

Tácticamente, les está dando resultado, porque a “Mel” lo han sacado del mayor círculo político como la OEA y el Alba, por citar algunos nombres, y lo han “aislado” en Costar Rica.

Tácticamente han ganado también los golpistas, porque, a pesar de que desconocieron a Micheletti, por golpista, le abren una frontera, y lo reciben, no como el bandido golpista, sino como la otra parte de la negociación.

Mientras tanto, la comunidad internacional sólo observa la movida política de Washington, quizá aturdida, pero atada de manos.

En este nuevo momento del golpe, los golpistas y conspiradores mediáticos siguen jugando su rol: confundir a la audiencia propia y a extraños, con el cuento de que no hubo golpe y sí hubo algo que se le parece, Zelaya se lo merecía porque “había violado las leyes hondureñas”.

¿Por qué está jugando en esta cancha Estados Unidos? Seguramente porque los golpistas también los han puesto jaque.

Y es que si hacemos un recordatorio de lo sucedido el domingo 28 de junio, horas después de consumado el golpe, un diputado golpista dijo, ante los medios, y por la tanto públicamente, que la Embajada de los Estados Unidos en Honduras conocía de los movimientos y que el Embajador les había sugerido no realizar el golpe antes de la consulta popular, que se esperaran hasta noviembre.

Sin lugar a dudas, Estados Unidos tiene los pies hinchados, y Barack Obama la obligación de explicar por qué.


Fuente Diario CoLatino
Editorial 10/7/09

Foto Reuters
Manifestación contra el golpe de Estado en Honduras. San José, Costa Rica.


El énfasis es nuestro



Notas relacionadas:





Leer más...

Que Zelaya regrese en el Air Force One

|





Por Isaac Rosa, Público


“Si un avión de cualquier nacionalidad intenta aterrizar sin permiso no podrá, y no importa quién viaje en él” -Ramón Custodio, comisionado de Derechos Humanos de Honduras-

Los golpistas hondureños lo pueden decir más alto pero no más claro: les resbala la presión internacional.
Da igual que sean la ONU, la OEA, la Unión Europea o los países vecinos. Como quien oye llover.

Así que habrá que pensar en que sea otro el que presione.
¿Se les ocurre algún país que pueda ejercer una presión suficiente? A ver, a ver, pensemos un poco… ¿Hay por allí cerca algún país grande y poderoso? ¿Que además sea el principal socio comercial de Honduras, aporte una generosa ayuda anual y envíe cuantiosas remesas de emigrantes? Me suena, pero no caigo… ¿Que encima tenga una enorme base militar en su territorio, y haya formado a los mismos militares que dieron el golpe?

¿Saben ya de qué país hablamos? En efecto, se trata de Ése. El mismo que durante décadas intervino en Honduras para defender sus intereses. El mismo que usó el país como base de operaciones para desestabilizar la región. Y sí, el mismo que condenó el golpe pero sin llamarlo golpe, y que por supuesto no ha roto relaciones ni ha amenazado con medidas de ningún tipo.

Para que Zelaya pudiera volver a Tegucigalpa con garantías de seguridad, lo mejor sería que volase en el Air Force One. Si encima le acompaña Obama, ni le cuento, pero bastaría que fuese Hillary Clinton. A ver si los milicos se atreven a impedir el aterrizaje. En realidad no haría falta ni ese viaje. Bastaría que Obama levantase el teléfono y ya estarían los golpistas poniendo alfombra roja a Zelaya en su regreso.

Llevamos mucho tiempo denunciando las injerencias estadounidenses en América. Pero tras más de un siglo de intromisiones, no estaría mal que por una vez lo hicieran en defensa de la democracia.




Fuente Rebelión


El énfasis es nuestro



Leer más...

¿Apoya EEUU el golpe de Estado en Honduras?

|


  • El gobierno de Washington, reacio en un principio a apoyar la democracia en Honduras, se ve forzado a hacerlo ante la nueva actitud de Latinoamérica


Por Mark Weisbrot
Center for Economic and Policy Research

El golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras, ha provocado una unánime condena internacional. Pero las respuestas de algunos países han sido reacias y la ambivalencia que ha mostrado Washington hace sospechar que el gobierno usamericano está tratando de obtener algo de la situación.

La primera declaración de la Casa Blanca en respuesta al golpe fue imprecisa y evasiva. No lo condenó, sino que hizo más bien un llamamiento a “todos los actores políticos y sociales de Honduras para que respeten las normas democráticas, el imperio de la ley y los principios de la Carta Democrática Interamericana”.

Dicha declaración contrastó con las de otros presidentes del hemisferio Sur, como fueron Lula da Silva, de Brasil, y Cristina Fernández, de Argentina. La Unión Europea también emitió comunicados similares, menos ambiguos y más inmediatos.

A lo largo del día del golpe, conforme la respuesta de otras naciones fue quedando clara, Hillary Clinton, nuestra Secretaria de Estado, dio a conocer una declaración mucho más enérgica, en la cual condenó el golpe... aunque sin llamarlo golpe. Y siguió sin exigir que Zelaya fuese reinstituido en el cargo.

La Organización de Estados Americanos (OEA), el Grupo de Río (es decir, la mayor parte de Latinoamérica) y la Asamblea General de Naciones Unidas han exigido el “regreso inmediato e incondicional” del presidente Zelaya.

Las firmes posiciones del Sur forzaron declaraciones subsiguientes de funcionarios anónimos del Departamento de Estado, en las que ya se notaba una posición más favorable al regreso de Zelaya. El lunes por la tarde, el presidente Obama declaró por fin: “Creemos que este golpe [sic] no fue legal y que el presidente Zelaya sigue siendo el presidente de Honduras…”.

Pero en una conferencia de prensa que tuvo lugar un poco más tarde el mismo lunes, a la Secretaria de Estado Hillary Clinton le preguntaron si la “restauración del orden constitucional” en Honduras significaba el regreso de Zelaya. No dijo que sí.

¿Por qué esa reticencia a exigir abiertamente el regreso inmediato e incondicional de un presidente elegido, como han hecho el resto del hemisferio y Naciones Unidas? Parece obvio que Washington no comparte dicho objetivo. Los dirigentes del golpe carecen de apoyo internacional, pero todavía podrían salirse con la suya por una simple cuestión de tiempo, ya que a Zelaya no le quedan más que seis meses en el cargo. ¿Apoyará el gobierno de Obama las sanciones contra el gobierno golpista para impedir el triunfo de los golpistas? Los gobiernos vecinos de Guatemala, Nicaragua y El Salvador ya han dado el primer aviso al anunciar que en 48 horas suspenderán las relaciones comerciales con Honduras.

Por el contrario, una de las razones de la reticencia de Hillary Clinton a la hora de llamar golpe al golpe es que la ley usamericana de ayuda exterior prohíbe que los fondos destinados a ese fin vayan a gobiernos cuyo jefe de Estado ha sido depuesto por un golpe militar.

Otra posibilidad es que el gobierno de Obama pretenda arrancar concesiones a Zelaya como parte de un acuerdo para su regreso a la presidencia. Pero no es así cómo funciona la democracia. Si Zelaya quiere negociar un acuerdo con sus adversarios políticos después de su regreso, allá él. Pero nadie tiene derecho a arrancarle concesiones políticas a punta de pistola, mientras está en el exilio.

Este golpe no tiene justificación alguna. Hubo una crisis constitucional cuando el presidente Zelaya ordenó a los militares que distribuyesen materiales electorales para un referéndum no vinculante que debía tener lugar el sábado pasado. En dicho referéndum los ciudadanos debían votar si estaban a favor de incluir una propuesta de Asamblea Constituyente en el programa de las próximas elecciones de noviembre, con el fin de reformar la Constitución. El general Romeo Vásquez, el militar de mayor graduación en el ejército, se negó a cumplir las órdenes presidenciales. Entonces el presidente, como comandante en jefe, lo destituyó, tras lo cual el ministro de la Defensa dimitió. Más tarde, la Corte Suprema dictó que la destitución de Vásquez era ilegal y la mayoría del Congreso se puso en contra del presidente Zelaya.

Los partidarios del golpe sostienen que el presidente infringió la ley al tratar de sacar adelante el referéndum después de que la Corte Suprema dictase una sentencia contraria a dicha celebración. Se trata de un asunto puramente jurídico: puede que sea así y también puede que la Corte Suprema carezca de base legal para su sentencia. Pero todo ello se vuelve irrelevante si consideramos lo sucedido: el ejército no tiene mandato alguno para arbitrar las disputas constitucionales entre las diversas ramas del gobierno, más aún si, como sucede en este caso, el referéndum propuesto no era vinculante, sino un mero plebiscito consultivo. No hubiera cambiado ninguna ley ni tampoco hubiera afectado las estructuras del poder: era sólo una encuesta entre el electorado.

Por lo tanto, los militares no pueden alegar que actuaron para impedir un daño irreparable. Se trata de un golpe militar de índole política.

Hay otros aspectos en los que Washington ha permanecido sospechosamente silencioso: las informaciones sobre represión política, el cierre de emisoras de radio y televisión, la detención de periodistas, la detención y los malos tratos de diplomáticos y eso que el Comité para la Protección de Periodistas ha calificado de “apagón informativo” todavía no han merecido el menor comentario de nuestro gobierno. Con el fin de controlar la información y reprimir la disidencia, el gobierno hondureño de facto está preparando unas ilícitas elecciones para el próximo noviembre.

Muchos informes de prensa han señalado las diferencias existentes entre el rechazo del golpe de Estado en Honduras por parte del gobierno de Obama y el apoyo inicial con el que el gobierno de Bush acogió el golpe militar de 2002 que derrocó brevemente a Hugo Chávez en Venezuela.

Pero en realidad las respuestas de ambos gobiernos a ambos golpes tienen más similitudes que diferencias.
En un mismo día, el gobierno de Bush dio marcha atrás en su posición oficial con respecto al golpe en Venezuela, y si lo hizo fue porque el resto del hemisferio había anunciado que no reconocería al gobierno golpista. De forma similar, en este caso el gobierno de Obama está siguiendo la corriente de lo que hace el resto del hemisferio para no quedarse solo, pero al mismo tiempo no se atreve a afirmar rotundamente su compromiso con la democracia.

Después del golpe en Venezuela hubieron de pasar varios meses antes de que el Departamento de Estado admitiese que había otorgado ayuda económica a “individuos y organizaciones implicadas en el breve derrocamiento del gobierno de Chávez”.

En el golpe de Estado de Honduras, el gobierno de Obama afirma que trató de desanimar a los militares para que no lo llevasen a cabo. Valdría la pena saber en qué consistieron tales conversaciones. ¿Acaso los representantes de nuestro gobierno les dijeron: “Ustedes saben que tendremos que decir que nos oponemos, porque todo el mundo se opondrá” o bien les dijeron esto otro: “Ni se les ocurra dar el golpe, porque haremos todo lo que esté en nuestra mano para que éste fracase”? La actitud que ha adoptado nuestro gobierno desde el golpe indica que lo que les dijeron está más bien del lado de la primera opción, si no fue algo peor.

El duelo entre Zelaya y sus oponentes enfrenta a un presidente reformador, que tiene el apoyo de los sindicatos y las organizaciones sociales, con una elite política corrupta y narcomafiosa, acostumbrada a elegir a dedo no sólo a la Corte Suprema y al Congreso, sino también al presidente.

Es esta una historia que se repite una y otra vez en Latinoamérica, y lo peor es que Usamérica se ha puesto casi siempre del lado de las elites. En este caso, Washington mantiene estrechos vínculos desde hace décadas con el ejército hondureño. Durante los años ochenta, nuestro gobierno utilizó bases en Honduras para entrenar y armar a los Contras, es decir, a los paramilitares nicaragüenses que se hicieron famosos por sus atrocidades en la guerra contra el gobierno sandinista de la vecina Nicaragua.

El hemisferio ha cambiado sustancialmente desde el golpe de abril de 2002 en Venezuela, pues más de once gobiernos de izquierda han salido de las urnas. Toda una serie de normas, instituciones y relaciones de poder entre el Sur y el Norte han cambiado. El gobierno de Obama se enfrenta a unos vecinos mucho más unidos y mucho menos deseosos de transigir en cuestiones fundamentales de democracia, lo cual hace que Hillary Clinton tenga mucho menos espacio de maniobra.

Pero Honduras no dejará de advertir la ambivalencia demostrada por Washington y es muy probable que el gobierno golpista de facto trate de aprovecharla para mantenerse en el poder, lo cual no augura nada bueno.

En inglés: http://www.cepr.net/index.php/op-eds-&-columns/op-eds-&-columns/latin-america-drags-a-reluctant-washington-into-supporting-democracy-in-honduras/

Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research en Washington, D.C. Obtuvo un doctorado en Economía por la Universidad de Michigan. Es coautor con Dean Baker de Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000) y ha escrito numerosos artículos sobre economía política. Es asimismo presidente de Just Foreign Policy.


Traducción de Manuel Talens
Fuente Rebelión
Foto Reuters


El énfasis es nuestro



Notas relacionadas:


Presidente Costa Rica no cree prudente regreso de Zelaya a Honduras

Ex vicepresidente de Arias justifica Golpe de Estado en Honduras






Leer más...

España: Todas las embajadas europeas retiraron sus representantes de Honduras

|




El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció este miércoles que todas las embajadas europeas en Tegucigalpa han decidido retirar a los diplomáticos acreditados en la capital hondureña.

En declaraciones a Radio Nacional de España (RNE), Moratinos explicó que mantuvo consultas con los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea y subrayó que el mensaje era muy claro: 'todas las embajadas europeas en Tegucigalpa han decidido retirar a los embajadores allí acreditados'.

"Esto supone una señal muy clara de la posición europea y de la comunidad internacional", subrayó.



Fuente TeleSUR

El énfasis es nuestro


Leer más...

Congreso de facto suspende garantías individuales en Honduras

|




El Congreso de facto de Honduras decretó este miércoles la suspensión de todas las garantías individuales consagradas en la Constitución del país centroamericano, según informó a teleSUR la diputada hondureña del Partido de Unifiación Democrática (PUD), Silvia Ayala.

Ayala explicó que el decreto fue aprobado por cuatro de las cinco bancadas que hacen vida en el Parlamento.

"Tenemos la desdicha de informar que fue aprobada por cuatro bancadas en el Congreso, con excepción del Partido de Unificación Democrática, un decreto que deja en suspenso todos los derechos y garantías individuales que están establecidos en la Constitución de la República", señaló la diputada del PUD.

De acuerdo con la parlamentaria, el decreto suspende el derecho de libre asociación, la inviolabilidad del domicilio, la movilización libre por el territorio nacional, la garantía de que nadie puede ser apresado sino mediante orden de captura, entre otros.

"Es decir, que en este momento cualquier hondureño, cualquier hondureña, puede ser apresado, pueden entrar violentamente en su domicilio o en cualquier lugar donde se encuentre, llevárselo detenido sin ni siquiera informar sobre las causas de la detención",
sostuvo Ayala en diálogo con teleSUR.

Además denunció que, como parte de las acciones del gobierno de facto, el dirigente y candidato a alcalde del municipio de Tocoa, en el departamento de Colón por el PUD, fue desalojado de un centro asistencial de los Seguros Sociales hondureños, luego de que fuera víctima de un atentado con armas de fuego.

"Es una situación, por demás, inhumana. La nueva directora del hospital, siguiendo órdenes del gobierno de facto, sacó a la calle al compañero Favio Ochoa, que aún se encuentra entre la vida y la muerte luego del atentado criminal del que fue víctima" dijo Ayala.

La congresista Ayala manifestó su satisfacción por el hecho de que la ciudadanía hondureña se mantenga protestando en las calles, en rechazó al gobierno de facto que se ha instalado luego del golpe de Estado contra Zelaya, liderado por el presidente del Congreso de ese país, Roberto Micheletti.

También señaló que existen dos funcionarios que pertenecen al gabinete Ejecutivo de Zelaya y que se han alineado con el gobierno de facto, al tiempo que valoró la declaración hecha por otros ministros, que manifestaron estar a la espera del regreso del legítimo jefe de Estado.

"Nosotros estamos bastante satisfechos con que el Gabinete legítimo de nuestro país continúe sus acciones de resistencia y que continúe su lealtad hacia el gobierno de la República, porque lamentablemente hay dos funcionarios que están usurpando algunos funciones, dos ministros del gabinete del presidente Manuel Zelaya que se han unido al régimen de facto".

Los funcionarios mencionados por Ayala son el Secretario de Obras Públicas y de Transporte; José Rosario Bonano y el secretario de Seguridad, coronel Rodas Gamero.

"Nosotros hemos visto con suma satisfacción como el pueblo hondureño no ha bajado su decisión de continuar en las calles, luchando por el restablecimiento del orden constitucional

Resaltó que este miércoles, en Tegucigalpa, la capital hondureña, se dio un marcha multitudinaria hacia las inmediaciones de la Casa Presidencial, que posteriormente se dirigió a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Honduras, para agradecer el apoyo de este organismo que ha condenado el golpe de Estado.

Por su lado, en declaraciones telefónicas exclusivas a teleSUR, Carlos Zelaya, hermano del presidente legítimo, Manuel Zelaya, sostuvo que la suspensión de las garantías permitirá al gobierno de facto de Roberto Mecheletti " hacer arrestos ilegales e ingresar a nuestros hogares sin que tengan justificación".

"No entendemos como un gobierno que está hablando de reconciliación adelanta este tipo de medidas", afirmó.

Agregó que preparan una movilización hacia la capital hondureña (Tegucigalpa) para recibir al presidente Zelaya, cuyo único delito fue
"darle participación a la población, por ello aquí en el país la gente se está pronunciando en las calles".

Confió en que "la presión internacional y la presión que ejerce el pueblo hondureño con paros en distintos sectores logre restituir el orden democrático en la nación".


Fuente TeleSUR

Foto Getty Images


El énfasis es nuestro



Leer más...

 

©2009 Sin pelos en la lengua... NO AL TLC | Template Blue by TNB