La defección de Óscar Arias

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A casi un mes del golpe de Estado perpetrado en Honduras, resulta clara la existencia de una fractura en el entorno democrático internacional: mientras que, por una parte, diversos gobiernos latinoamericanos han exigido el retorno al cargo del presidente constitucional de ese país centroamericano, Manuel Zelaya, la secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, y el presidente costarricense, Óscar Arias, por la otra, han tenido diversas expresiones de complacencia hacia los golpistas y el régimen espurio que encabeza Roberto Micheletti.

Son de sobra conocidas las contradicciones en materia de política exterior del nuevo gobierno estadunidense y las discordancias entre el presidente Barack Obama y diversos estamentos del poder, en particular las agencias de inteligencia, sectores del Departamento de Defensa y, por supuesto, la propia Clinton.

Es sabido, también, que ésta mantiene añejos vínculos políticos con individuos afines al cuartelazo que hace un mes interrumpió el orden democrático hondureño e implantó una dictadura cada vez más desembozada y abiertamente represiva.

Por ello, es claro –aunque resulte exasperante– que una de las pistas fundamentales por las que transcurre la crisis del país centroamericano se encuentra en Washington, y de lo que se negocie en las oficinas ejecutivas y legislativas estadunidenses dependerá, en buena medida, la posibilidad de restituir la institucionalidad y la legalidad quebrantadas en Honduras.


A estas alturas se ha hecho evidente, también, el papel de Óscar Arias como parapeto diplomático del régimen de facto implantado en esa nación, ya que cuando las diplomacias latinoamericanas confiaron al mandatario costarricense una tarea de gestión para negociar los términos del retorno de Zelaya a la presidencia hondureña, éste fue mucho más allá de sus atribuciones y formuló un plan –al que denominó Declaración de San José– que otorgaba beneficios políticos injustificados e inmerecidos a quienes son, de acuerdo con el derecho internacional y el hondureño, delincuentes: su participación en un gobierno de unidad nacional y la suspensión definitiva de la consulta que el mandatario constitucional pretendía realizar en torno a la relección, lo cual fue una bocanada de oxígeno al entonces cercado régimen espurio, cuyos cabecillas se envalentonaron y rechazaron la propuesta.

Debe considerarse, a este respecto, que más allá de la inadmisible perpetuación del gobierno espurio hondureño,
el que se otorgue cualquier clase de premio político e institucional a los golpistas sentaría un precedente nefasto para el futuro de las democracias en el hemisferio; es indispensable, por tanto, impedir que proliferen sectores políticos tentados a usar la fuerza militar institucional para la obtención de cuotas de poder.

Ayer,
Arias cometió el grave dislate de descalificar a Zelaya por su reciente –y breve– incursión en suelo hondureño y por su decisión de apostarse en un punto de la frontera entre Nicaragua y su país, medidas que, dijo, no ayudan a la reconciliación. Por añadidura, el político costarricense criticó a su homólogo derrocado por haber incorporado a Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), decisión soberana sobre la que no le corresponde pronunciarse.

En contraste con las inconsecuencias y extravíos de Arias, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, quien no se ha caracterizado en su gestión por posturas radicales, señaló que la determinación de Zelaya de retornar a Honduras es absolutamente legítima.

Con estos hechos, sumados al rechazo de los golpistas a su propuesta, Arias ha dejado en claro que busca otorgar márgenes de acción a quienes quebrantaron el orden constitucional y la democracia en Honduras y que no es capaz de ostentar la necesaria imparcialidad para gestionar una solución a la crisis política de ese país. De esa forma ha reducido las posibilidades de la diplomacia latinoamericana para buscar una salida al conflicto y ha firmado su propia defección del bando democrático.

En esa circunstancia, con una gestión internacional debilitada por la defección de Arias y por las soterradas disputas en la administración de Obama, cabe esperar que tenga éxito la lucha de los propios hondureños por restituir su sistema democrático y reponer en el cargo a su presidente constitucional.


Fuente La Jornada
Editorial del 27 de julio de 2009.

Imagen Allan McDonald


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El Proyecto Mesoamérica y el golpe de Estado en Honduras

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El día de hoy inicia en Guanacaste, Costa Rica, una cumbre más del fallido Plan Puebla Panamá, rebautizado como Proyecto Mesoamerica, ante el enorme descrédito creado por la falacia del desarrollo neoliberal y el incremento del abismo entre las clases sociales de del istmo centroamericano y México, producto de la estrategia económica exógena impuesta desde el norte.

Los cinco corredores que pretende abarcar más de 13.000 kilómetros y según los diseñadores del proyecto propiciarán la conectividad y competitividad de la región, ponen en peligro los hábitats de la mayoría de los pueblos indígenas de mesoamerica.

El fallido Plan Puebla Panamá despertó ilusiones entre los creyentes en el "desarrollo" basado en un modelo capitalista de la explotación irracional de los recursos y la exclusión social.

Uno de los mayores señuelos de la administración del expresidente Fox, fue la instalación de una refinería en Centroamérica, que nunca llegó a concretarse, ante el declive de producción de hidrocarburos en ese país, el que supuestamente supliría el petróleo necesario.

El Proyecto Mesoamérica es la zanahoria que viene acompañada de un garrote denominado la Iniciativa Mérida, versión local del Plan Colombia. Narcotráfico y maras se han convertido en el pretexto para la militarización paulatina del istmo, siendo que los dos problemas traen un rotulo visible que dice "made in usa".

En la cumbre de Guanacaste el tema del golpe de Honduras será parte del menú obligatorio. El aberrante golpe de estado y la intervención de los Estados Unidos evidencia la pugna existente entre el Proyecto Mesoamericana y la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

La adhesión de Colombia al Proyecto Mesoamérica y su plan de implementación de proyectos de biocombustible, ponen de manifiesto una visión de destrucción de los remanentes de bosque tropical y de los humedales, además del desplazamiento de las poblaciones locales, acompañadas por una política de "parademocracia" que tantas víctimas humanas a cobrado el régimen de Uribe.

En Guanacaste esperamos que saldrán a relucir no sólo las fallas e imprudencias del fallido y resucitado Plan Puebla Panamá, sino también la confrontación que vive nuestro continente en contra del neocolonialismo del siglo XXI y sus recetas represivas. Al mismo tiempo los fervientes seguidores del neoliberalismo trataran de darle un maquillaje de institucionalización al Proyecto Mesoamérica, a través de la creación de marcos jurídicos que se obviaron con la iniciativa de Fox.

Para la OFRANEH y el pueblo garífuna, el Proyecto Mesoamérica no es más que una intervención en nuestro territorio, y en la actualidad vemos como uno de sus proyectos, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), está finiquitando el humedal de Laguna de Micos en la Bahía de Tela, colocando en peligro a las comunidades circunvecinas con el relleno de 80 hectáreas del humedal; situación que exacerbada por el cambio climático traerá posibles inundaciones fatales.

La ausencia de verdaderos procesos de consulta y la utilización de ONG's prepago para maquillar el autoritarismo con que se han impuesto muchos de los proyectos del corredor caribe, demuestran la visión de exclusión de los pueblos indígenas en el ya de por sí fracasado Plan Puebla Panamá.


Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH
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La Ceiba, Atlántida, dado a los 29 días de julio.


Fuente ALAI

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Llanto a 29 días de resistencia

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Por Daysi Flores

Una voz en off replica en cadena nacional; comunicado: se hace saber a la población en general que por disposición de la presidencia de la república se ha resuelto extender el toque de queda de 6:00 a.m. a 6:00p.m. en las zonas de El Paraíso, El espino y Yuguare. La comida se me devuelve en el estomago mientras escucho la misma voz que dice: esta disposición se hace con el afán de resguardar la seguridad de las personas y sus bienes, esperamos su comprensión.

Una lágrima se escapa lentamente de mi ojo derecho; levanto mi cara para ver si el suero que nutre mi cuerpo se acabará pronto. Mi cuerpo se estremece en una serie de calambres que parecen originarse en la indignación y conducirse por los caminos de la impotencia y de pronto, otra lágrima y otra y otra y otra. Mi cuerpo parece cerrarse al suero, a la comida, al agua… a todo.

Hay toque de queda en esas zonas desde el viernes a las 12:00 del medio día, la gente está presa, los militares los tienen rodeados, hay un muerto que tenía todos los dedos de las manos quebrados y 44 puñaladas en el cuerpo, hay cientos de detenidos, mujeres violadas y desnudadas en la selva, ya no hay comida ni agua y tienen que dormir en la intemperie.

Muchas recolectas se organizaron para llevar medicamentos como insulina, comida y agua pero los carros son detenidos en los primeros 6 de 24 retenes. ¿Cómo comer, beber o dormir sabiendo lo que está pasando? Mi cabeza piensa muchas cosas pero mi corazón duele al pensar que les están matando poco a poco, que están en una jaula de militares entre bultos de tierra y trampas envueltas en montañas llenas de encapuchados.

Paca, pienso en tu cara cuando describías ese camino: el olor de los pinos, el verde de esas montañas, el blanco y terracota de las casas, tu fascinación por entender por qué cuando pienso en bosque pienso en pinos y las pienso ahora; manchadas de sangre, de dolor, de desesperación mientras la gente que se viste de blanco dice “defender la paz, la democracia” y el derecho a consumir en un mundo que ha disfrazado la explotación de intercambio.

Tengo tantas ganas de salir corriendo que me duelen las piernas, quiero ir y gritar como una golillera cualquiera hasta desgalillarme, quiero ir a cambiar cada fusil por un azadón, una escoba o una semilla, quiero que cada lagrima que sale de estos ojos sirva para limpiar el dolor y la desesperanza, pero sobre todo, quiero hacer algo para calentar cada cuerpo que duerme en la calle en esta noche tan fría.

Es la primera vez que estoy llorando desde el golpe de estado a pesar de haber tenido fusiles en mi pecho, gases en mis ojos y miedo en todo este cuerpo que representa mi existencia porque a las 12 de la noche -con el toque de queda impuesto por este régimen golpista- escribir y llorar es lo único que puedo hacer. De pronto se enciende una luz y recuerdo...

PORQUE TODAS SOMOS HONDURAS, ESTAMOS EN RESISTENCIA



Colaboración de Paquita Cruz








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Concierto "Nada a golpes"

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Empresa privada de Honduras financia a sicarios

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El Frente de la Resistencia Popular de Honduras denunció hoy que el gobierno golpista y sus miliares, pondrá en marcha un plan para incrementar la represión al movimiento popular, financiado por la empresa privada del país.

“Parte de la estrategia de la ultraderecha de este país consiste en el entrenamiento de 120 sicarios, a quienes se les adiestra todos los días a partir de las tres de la madrugada en la casa del coronel retirado Amílcar Zelaya, situada en la aldea de Amarateca a unos 25 minutos de Tegucigalpa”, precisó la denuncia.

La residencia de este ex militar fue conocida en la década de los ochenta por ser un centro de tortura.

La información precisó que los sicarios negociaron un convenio salarial de 14 mil lempiras lempiras (319 mil148 dólares), que proporcionó la empresa privada de Honduras para desarticular la fuerza del movimiento popular.

El Frente de la Resistencia aseguró que “entre los principales objetivos de la derecha fascista liderada por Micheletti es el asesinato de la dirigencia sindical de secundaria, Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y otras organizaciones que apoyan el reintegro del presidente de la República, Manuel Zelaya”.

Añadió que como parte de esta conspiraciónse tiene planeado un auto atentado contra Roberto Micheletti, con el propósito de justificar el golpe de Estado y ejecutar medidas más arbitrarias contra los manifestantes.

“Una fuerte introducción de infiltrados dentro de las manifestaciones cuyo distintivo es el de un periodista o camarógrafo que viste chalecos color kaki es parte de este contexto conspirador”, precisó.

La fuente afirmó que “la reciente ruptura del diálogo de parte de la comisión que representa a Micheletti en Costa Rica representa el inicio del complot contra el pueblo”.

Entre tanto, la Unión de Escritores y Artistas de Honduras denunció que los golpistas cometen vejaciones y atentados a los derechos humanos, con el apoyo de los diputados del Congreso Nacional, y demás estructuras políticas conservadoras civiles y partidarias.

Denunció además que tanto Micheletti como los altos mandos de las Fuerzas Armadas tratan de instaurar una dictadura represiva sin precedentes en los últimos 30 años.

La restitución del Presidente Manuel Zelaya Rosales a su cargo de Presidente de la República es un principio fundamental para restaurar la paz, la democracia y la justicia social de Honduras, señaló un boletín de la Unión de Escritores.

“En esta ocasión queremos denunciar al gobierno dictatorial de Roberto Micheletti que ha perseguido y coartado la libertad de expresión con los más diversos mecanismos oscuros para evitar que los medios de comunicación patrióticos puedan ejercer su derecho a informar con objetividad sobre la represión que sufre nuestro pueblo”, añadió.

Los escritores destacaron las transmisiones de Radio Globo, “símbolo de la libertad de expresión, en este momento de crisis nacional que tiene implicaciones internacionales, constituye el único canal de radiodifusión que posee la ciudadanía hondureña para expresar su desacuerdo y sus denuncias en contra de las medidas que conculcan nuestra más preciada libertad, que es la de manifestarnos libremente frente a cualquier hecho social de la realidad nacional”.

“El pueblo hondureño ha manifestado de manera contundente su apoyo a los periodistas y propietario de esta radio emisora que se ha convertido en la portavoz de los sin voz. Así mismo, el movimiento popular ha atendido su llamado de solidaridad resguardando las instalaciones físicas, a fin de evitar que las fuerzas represivas del Estado cancelen su derecho a la emisión de las informaciones relacionadas con el golpe de Estado y su represión sistematizada”, añadió.

“La Unión de Escritores y Artistas de Honduras se solidariza con la valentía y convicción democrática de los periodistas de Radio Globo, con su personal de operación y con su propietario Alejandro Villatoro”, concluyó el pronunciamiento.


Fuente Nuestro País

Imagen TOMY


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Canción de la resistencia hondureña

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Canción tomada de Radio Globo




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Siempre es 26

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Washington: “No hubo un golpe de Estado en Honduras”

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  • Washington: “No hubo un golpe de Estado en Honduras”, pero espero que el “episodio” sirva de “lección” a Zelaya y otros que siguen el modelo venezolano


Por Eva Golinger

Después de tres semanas de un discurso ambiguo por parte de Washington sobre el golpe de Estado en Honduras, finalmente la diplomacia estadounidense ha declarado que no considera lo ocurrido en Honduras como un golpe. Así lo confirmó ayer el vocero del Departamento de Estado, Phillip Crowley, en una rueda de prensa en Washington. Un periodista le preguntó si el gobierno estadounidense ha calificado los sucesos de Honduras como un “golpe de Estado” y el vocero del Departamento de Estado respondió con un rotundo “No”.

A lo largo de estas semanas, desde que ocurrió el nefasto golpe de Estado del pasado 28 de junio, el Departamento de Estado se ha negado a responder con claridad sobre su determinación interna de los hechos. Desde el primer día, la Secretaria de Estado Hillary Clinton no ha reconocido los hechos como un “golpe” y tampoco ha exigido claramente la restitución del presidente Zelaya en el poder. Adicionalmente, en todas sus declaraciones, siempre se ha referido a “las dos partes” del conflicto, legitimando así a los golpistas y haciendo responsable públicamente al presidente Zelaya.

Y desde entonces, a pesar de diversas referencias al “golpe” de Honduras, el Departamento de Estado se negaba a calificarlo de golpe de Estado, lo que le obligaría a suspender toda clase de apoyo económico, diplomático y militar al país. El 1 de julio, los voceros del Departamento de Estado lo explicaron de esta manera: “En referencia al propio golpe, lo mejor sería decir que fue un esfuerzo coordinado entre los militares y algunos actores civiles.”

Al principio, los voceros del Departamento de Estado decían que sus abogados estaban “analizando” los hechos para llegar a una determinación sobre si realmente había ocurrido un golpe en Honduras. Pero después de la reunión entre la Secretaria de Estado Clinton y el presidente Manuel Zelaya, el pasado 7 de julio, la diplomacia estadounidense se negaba a opinar sobre el asunto para no “influir” en el proceso de “negociación” puesto en marcha por Washington.

Sin embargo, el lunes 20 de julio fue un día de claridad. Admitieron ante el mundo que Washington no consideraba que había ocurrido un golpe de Estado en Honduras. Si asume esta postura, el gobierno de Estados Unidos se une solamente al régimen golpista de Honduras y sus aliados, la mayoría de los cuales son antiguos golpistas o agentes de la inteligencia estadounidense.

La Unión Europea, las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y todos los países de América Latina han rechazado los acontecimientos de Honduras como un golpe de Estado. Pero la administración de Obama se queda sola con los golpistas al insistir en que no hubo un golpe y legitimando de esta forma la remoción del poder del presidente Zelaya.


Que sirva de lección para Zelaya y los demás


Durante la misma rueda de prensa en el Departamento de Estado, el 20 de julio, el vocero Phillip Crowley dijo algo todavía más revelador sobre la posición de Washington frente a los sucesos de Honduras. Al preguntarle sobre una supuesta ruptura entre el gobierno venezolano y el presidente Zelaya debido al proceso de negociación en Costa Rica, Crowley dijo lo siguiente: “ Nosotros creemos que si tuviéramos que elegir un gobierno modelo y un líder modelo en la región para que los demás países lo siguieran, el actual liderazgo de Venezuela no sería ese modelo. Si esa es la lección que ha aprendido el Presidente Zelaya de este episodio, bueno, entonces sería una buena lección."

Esa declaración de Washington confirma que el golpe de Honduras es un esfuerzo para atentar contra el ALBA y el bolivarianismo que crece y se expande por toda la región. También afirma que el golpe contra Zelaya es un mensaje a otros gobernantes de América Latina que están estrechando sus relaciones con Venezuela. Es como decirles: “si se acercan a Venezuela, podrían ser derrocados por un golpe u otra agresión”, que sería respaldada por Washington y justificada como una medida para liberar a la región de la “amenaza chavista”.

Un periodista insistió en el asunto y le preguntó al vocero del Departamento de Estado: “Cuando dice que el gobierno venezolano no debe ser un ejemplo de gobierno para otros líderes…” Y Phillip Crowley respondió cínicamente, “Creo que he dicho las cosas con claridad…”

Debido a las implicaciones de estas declaraciones, insistió el periodista, “¿Puede repetirlo? (se ríe) es como justificar el golpe de Estado, porque está diciendo que si algún gobierno intenta seguir el modelo socialista del gobierno de Venezuela, sería justo derrocar a ese gobierno. ¿Puede explicar su declaración sobre Venezuela?”

Crowley respondió a la pregunta del periodista con un silencio de complicidad. Y luego aprovechó el momento para agredir a Venezuela, “Tenemos preocupaciones sobre el gobierno del presidente Chávez, no solamente sobre lo que ha hecho en su propio país –el acoso a la prensa, por ejemplo-, y los pasos que ha dado para limitar la participación y el debate dentro de su propio país. También estamos preocupados por los pasos que ha dado con algunos de sus vecinos… y la intervención que hemos visto por parte de Venezuela con respecto a las relaciones con otros países, Honduras por un lado o Colombia por el otro. Y cuando tenemos diferencias con el presidente Chávez, siempre lo decimos de manera muy clara.”

Sin duda, estas últimas declaraciones de Washington confirman su apoyo al golpe de Estado de Honduras y su motivación detrás de los sucesos. La lección que está dando Washington con este golpe es una declaración de guerra contra el ALBA y en especial contra Venezuela.

Sus ataques se intensifican, tanto contra Venezuela como contra Ecuador y Bolivia. Con el acuerdo entre el presidente Obama y el presidente Uribe de Colombia para aumentar, de forma masiva, la presencia militar estadounidense en América Latina, la nueva administración de Washington reafirma que la batalla entre la paz y la guerra continúa, y la lucha por la liberación de los pueblos latinoamericanos de la bestial mano imperial, apenas ha comenzado.

Revisado por Caty R.


Fuente Rebelión


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Comunicado del Movimiento Costarricense de Solidaridad con el Pueblo Hondureño

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COMUNICADO DEL MOVIMIENTO COSTARRICENSE DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO HONDUREÑO


El Movimiento Costarricense de Solidaridad con el Pueblo Hondureño, conformado por diversas agrupaciones sociales, nos solidarizamos incondicionalmente con el Paro Nacional que por 48 horas decidieron todas las centrales sindicales de Honduras y la Federación de Organizaciones del Magisterio Hondureño este jueves y viernes, así como las diversas acciones populares que acompañan este paro, reclamando por el inmediato retorno del Presidente José Manuel Zelaya Rosales a la Presidencia de la República de Honduras.

El rompimiento del orden constitucional por parte de las Fuerzas Armadas y los sectores de la oligarquía y la patronal hondureñas, violenta el sagrado derecho y soberanía del pueblo y de los trabajadores hondureños que eligieron a José Manuel Zelaya como su Presidente.

Esta lucha democrática por hacer valer la soberanía popular en Honduras, tiene a las organizaciones sindicales y sociales de ese país a la cabeza en una heroica resistencia en defensa de los derechos y conquistas democráticas.

Nuestro pueblo no sólo tiene los tradicionales lazos que nos une como trabajadores y pueblo centroamericano con el pueblo de Honduras sino que está directamente implicado por cuanto la vuelta a escena de una dictadura en el área constituye un aliento a las fuerzas más retrógradas, antiobreras y antipopulares que también existen en nuestro país y que toman a las organizaciones sindicales y sociales como una amenaza y obstáculo para imponer sus planes de sobreexplotaciópn y de recortes a los derechos democráticos. Son los que desearan tener un gobierno golpista y cuando salen a dar las luchas por los intereses de los trabajadores y del pueblo.

Apoyamos incondicionalmente este paro nacional en Honduras y contra el nuevo filibusterismo que quisiera el retorno de Honduras y Centroamérica a la época del autoritarismo y el manejo de la sociedad como si fuera una Hacienda de la Colonización y donde no exista organización ni lucha obrera y popular.

Denunciamos el rol jugado por el gobierno de Arias y su Acuerdo de San José, que vino a legitimar a los golpistas y cercenó el derecho democrático del pueblo hondureño por construir una nueva Honduras.

Además hacemos un llamado a la solidaridad internacional, a las organizaciones sindicales y populares latinoamericanas, así como a los gobiernos miembros del ALBA, para que se convoque cuanto antes a una jornada continental contra el golpe.


¡Viva la resistencia obrera y popular en Honduras!

¡Viva el paro nacional unitario que lleva adelante el movimiento obrero y popular hondureño!

¡Abajo el Gobierno usurpador de Micheletti!

¡Restitución sin condiciones del Presidente José Manuel Zelaya!


¡Hombro con hombro y mano con mano ticos y catrachos somos hermanos!






Foto AP





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Una democracia decapitada

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Por Walter Antillón*

Hagamos un ejercicio de memoria en esta coyuntura angustiosa: bien se dice que ignorar el pasado es condenarse a repetir sus errores.

Jacobo Arbenz fue un militar de carrera con una brillante hoja de servicios:
a la edad de treinta años presidió la Junta Militar que en 1944, tras la caída del dictador Jorge Ubico; hizo aprobar la nueva Constitución de Guatemala; celebró elecciones libres y democráticas y entregó el poder al Presidente escogido por el pueblo, doctor Juan José Arévalo.

Seis años más tarde (1951) el coronel Arbenz era elegido Presidente de la República, con el 62% de los votos del pueblo guatemalteco.

Entre las de América Central, la población de Guatemala es la que ha mantenido, y ostenta aún, las más acentuadas diferencias de clase y la mayor brecha económica:
plausibles razones para explicarnos por qué, de un período de noventa y tres años de la historia de dicho País (de 1851 a 1944), sesenta corresponden a las cuatro dictaduras de Rafael Carrera, Justo Rufino Barrios, Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico; por qué en los treinta y tres años restantes de dicho período, unos pocos presidentes legalmente elegidos aparecen entreverados con abundantes golpes, pronunciamientos e intervenciones militares. Y también explica por qué entre 1944 y 1982 el poder político rebotó una y otra vez en las manos de siete juntas militares.

¡Dios los cría y el diablo los junta! En 1901, bajo los auspicios de la Embajada de los Estados Unidos y del tirano Estrada Cabrera, se establece en Guatemala la United Fruit Company. Empresa que en las décadas siguientes estaría llamada a ejercer una influencia agobiadora en varios países centro y sudamericanos y del Caribe; y que en el caso de Guatemala, se va acentuando a medida que transcurren las primeras cuatro décadas del Siglo XX, al punto de que al terminarse la 'Era de Ubico' (1931-44) la United Fruit había logrado acaparar el 42% de la tierra cultivable.

En medio de esa rutina de brutalidad, degradación y corrupción que amaga la historia de Guatemala, la presencia de Juan José Arévalo y Jacobo Arbenz en el gobierno, abre un paréntesis luminoso que dura menos de diez años, pero está lleno de enseñanzas:

1) En los seis de su gobierno (1945-51) y al abrigo de aquella pausa que precedió a la Guerra Fría, Arévalo promulgó el Código de Trabajo, fundó la Seguridad Social, introdujo la educación al campo mediante una vigorosa campaña de alfabetización, proclamó la autonomía universitaria, implantó el voto femenino; y 2) Esa obra alfabetizadora, civilizadora y dignificadora fue continuada y profundizada por Arbenz, ya en plena Guerra Fría y en lo más crudo de la cruzada 'maccartista', (entre 1951 y 1954). Arbenz construyó además la central eléctrica de Escuintla, la autovía al Atlántico (para comunicar ambas costas con carreteras nacionales) y el puerto de Matías de Gálvez, en Izabal. Pero la obra principal del gobierno de Arbenz, la base principal de su proyecto revolucionario fue su reforma agraria, dirigida a expropiar los latifundios para abrir oportunidades al campesinado pobre.

Ahora bien, resulta que la nueva carretera perjudicaba al ferrocarril propiedad de la United Frut; el nuevo puerto perjudicaba el monopolio portuario de la United Fruit en el Atlántico; y la reforma agraria afectaba 600 kilómetros cuadrados de latifundios de la United Fruit, que serían entregados a miles de campesinos.

Ergo: Arbenz era comunista.

En pleno reinado del 'maccartismo', el Departamento de Estado y la CIA iniciaron una poderosa ofensiva militar y diplomática dirigida a aislar, desprestigiar y aplastar al gobierno de Arbenz; e implantar otro que respondiera a los ideales de entreguismo, venalidad y sometimiento propios de las naciones soberanas y democráticas de América Latina. Para ello contaron con la ayuda de los héroes y próceres de la Región: Anastasio Somoza de Nicaragua, Rafael Leonidas Trujillo de República Dominicana, Marcos Pérez Jiménez de Venezuela; y reclutaron como jefe del complot al oscuro ex-militar guatemalteco Carlos Castillo Armas, autor de un golpe fallido contra el gobierno de Arévalo y con vínculos en el ejército usano, quien a la sazón vivía olvidado en Tegucigalpa.

El ataque al gobierno legítimo de Guatemala, que el presidente Eisenhower y su vicepresidente Nixon no se molestaban en ocultar, fue preparado cuidadosamente con dos años de antelación, y en él participaron los mejores expertos en organización y tácticas militares, espionaje, desestabilización y sedición de la CIA y el Ejército de los Estados Unidos.

Los bellacos John Foster Dulles (Secretario de Estado), Allan Dulles (Director de la CIA) y Henry Cabot Lodge (Embajador ante la ONU), -accionistas, los tres, de la United Fruit Company- flanqueados por un grupo de congresistas, senadores y funcionarios; y con el apoyo de la gran prensa norteamericana, desataron una prolongada y furibunda campaña para convencer al mundo entero de que el gobierno de Arbenz se había entregado a la Unión Soviética; que estaba en marcha un plan para la toma de América Latina por el comunismo; y que en los puertos de Guatemala se preparaban los submarinos soviéticos que tomarían el Canal de Panamá.

La United Fruit Company y muchos latifundistas y empresarios guatemaltecos juntaron una ingente millonada de dólares para financiar la operación. El embajador norteamericano John Peurifoy coordinó la operación 'in situ', viajando constantemente de Guatemala a Tegucigalpa, Managua, Caracas y Santo Domingo. Pagado a precio de oro se contrató un cuerpo de oficiales y se reclutó y se concentró en Tegucigalpa una soldadesca pergueñada entre desertores, exiliados y aventureros de todos los rincones de América, al mando de Castillo Armas pero bajo la supervisión de oficiales norteamericanos. Los Estados Unidos proporcionaron los pilotos y los aviones de guerra más modernos, repintados para tratar vanamente de ocultar su origen y pertenencia.

¡La fecha de la invasión fue anunciada! El 18 de junio de 1954, fuertemente armados y respaldados por una poderosa campaña de alarmantes informes y falsos partes de guerra que llovían desde los aviones sobre suelo guatemalteco, los cuatrocientos mercenarios de Castillo Armas penetraron por las fronteras de Honduras y El Salvador ...y fueron fácilmente derrotados por el Ejército nacional; pero los diarios bombardeos de la aviación yanqui sobre la capital y los puertos y sobre algunos objetivos militares; las noticias de la inminente intervención de los 'marines' norteamericanos; la complicidad de la OEA y la impotencia de la ONU; y finalmente algunos signos de desaliento y conatos de deserción de parte del Ejército, hicieron que el 27 del mismo mes el presidente Jacobo Arbenz abandonara su cargo y se exiliara en México.

La brillante operación “Sucess”, como se le llamó, ha terminado exitosamente. Con la mediación del embajador Peurifoy, el Ejército guatemalteco entregó el mando al traidor Castillo Armas, quien de inmediato fue reconocido por Estados Unidos como presidente legítimo. Naturalmente que Castillo inició su gobierno con una feroz represión contra estudiantes, obreros, campesinos e intelectuales (unos diez mil hasta 1955 habían sido asesinados o encarcelados); y tratando de borrar las huellas del paso de aquellos egregios estadistas: quinientos cincuenta y tres sindicatos fueron declarados fuera de ley; el Código de Trabajo fue mutilado; quedaron sin efecto muchos otros proyectos del régimen derrocado, y en primerísimo lugar la reforma agraria, con expulsión de los campesinos y devolución de las tierras a sus antiguos dueños.

En 1956 el gobierno usano recibe a Castillo Armas como un héroe; la Universidad de Columbia llega hasta otorgar un doctorado 'honoris causa' a semejante burro, provocando la protesta de muchos académicos; entre ellos el gran novelista venezolano Rómulo Gallegos (Doña Bárbara, Canaima), quien repudia públicamente su propio doctorado, conferídole poco tiempo antes por la misma Universidad.

¿Después? Una guerra de más de treinta años sostenida por un pueblo guatemalteco que no quería olvidar su efímera vivencia democrática, contra un ejército y unos escuadrones de la muerte asesorados y fuertemente financiados por la CIA y el ejército de los Estados Unidos. Durante ese largo período se produce el exterminio selectivo de la intelectualidad progresista de Guatemala, y una gradual militarización de las instituciones: el Ejército está detrás de todo gobierno, y nada en el plano institucional puede hacerse sin su concurso.

Pero por otra parte es innegable que los años de la insurgencia han alimentado el resurgir de la conciencia de amplios sectores populares; y una muestra de ello es el triunfo electoral de Álvaro Colom y de Mauricio Funes. La paz en Guatemala y El Salvador es hoy un silencioso pulso que, con el tiempo, el pueblo terminará por ganar. Y creo que no es distinto para Honduras: la actual supremacía de las fuerzas armadas, y la cultura y la parafernalia del golpismo militar están intactos allí como lo están en los otros países, pero también aquí el pueblo se ha hecho presente.

Ahora bien: esos ejércitos, como los de muchos otros países, dependen esencialmente del apoyo norteamericano. ¿Cuál será, en este campo, la política de la nueva administración? ¿Continuará ese apoyo como hasta ahora? ¿Seguirán educándose los militares de latinoamericanos en la malfamada Escuela de las Américas? ¿Tendrá Obama la fuerza moral y política de alterar ese estado de cosas?

De ahí la importancia de sumar todas las voces hasta que seamos oídos:
debemos hacer los esfuerzos necesarios para que el golpe de Estado en Honduras no prevalezca. Y para ello es preciso en primer lugar que todas las fuerzas progresistas de América Latina presentes en la OEA, y todos los Estados democráticos del Mundo presentes en la ONU emplacen a los Estados Unidos para que sume inequívocamente su poder y su influencia a los de una comunidad internacional que rechaza aquel golpe de Estado (y todo otro intento ilegítimo de detener la marcha democrática de nuestros pueblos) y exige el regreso a la institucionalidad democrática en Honduras y el castigo sin remisión de los golpistas.


*Grupo Soberanía


Fuente Nuestro País

Imagen El Roto


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Que hable el soberano

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  • Carta al presidente Oscar Arias Sánchez

Señor presidente Arias:

Su esfuerzo actual, orientado a mediar entre dos fuerzas moralmente incompatibles, situadas ambas en la hermana República de Honduras, una de ellas, sórdida, oscurantista, violenta, carente por completo de principios éticos o morales que la respalden y en fin, golpista y la otra, con todos los errores y debilidades propias de quienes gobiernan un país en medio de innumerables carencias y dramas humanos heredados del ejercicio inmisericorde de la dominación imperial y la explotación oligárquica, pero dispuesta a encontrar nuevos caminos, nobles caminos, para beneficio del pueblo de Honduras, ha sido visto con beneplácito por muchas personas, instituciones y gobiernos de todo el mundo.

Por nuestra parte, hace algunos días escribimos una reflexión sobre la naturaleza de la mediación que usted encabezaba, donde expresábamos que había en su propuesta una agenda oculta. Luego observamos respetuosamente la aquiescencia del presidente Zelaya y su equipo de asesores, a aceptar en principio su propuesta. Hemos visto también a los golpistas, que se niegan a negociar nada, prevalecidos de su fuerza bruta, de su estupidez y del seguro apoyo que históricamente les han brindado la política oficial de los Estados Unidos y como es evidente ahora, de la extrema derecha, agresora y terrorista, cuyo poder político y militar no parece haber amainado con el triunfo del presidente Obama.

Su relevante figuración en la crisis hondureña, proviene del despliegue de su imagen internacional, apoyada en el premio Nobel de La Paz que usted ostenta. Su participación, como político costarricense, proviene de su lugar al frente de las fuerzas económicas y sociales que no se distancian, en absoluto, de las mismas personalidades, partidos, grupos y organizaciones que en América Latina, están dispuestos a evitar, al precio que sea necesario, que Nuestra América tome en sus manos el destino que le corresponde, le otorgue plenitud a los pueblos para ejecutar su capacidad constructora y sobre todo, venza de una vez por todas el dominio oligárquico e imperial que nos ha convertido, como nos dijera una vez el Dr. Francisco Vargas Vargas, en "mendigos sentados sobre nuestras propias riquezas".

Pero antes de continuar, haremos un obligado paréntesis. Nuestro empeño en criticar su comportamiento político público, no está movido por ningún sentimiento de animadversión personal. Lo expresamos, porque en nuestro país ocurre que las diferencias políticas son siempre interpretadas como diferencias personales, como rencores, envidias o resentimientos. No es nuestro caso, aunque tendríamos sobrada justificación para sentirnos agraviados, por haber Usted silenciado nuestra voz, desde la primera semana de marzo de 2007, cuando ordenó arbitrariamente, suspender nuestro programa de opinión "Diagnóstico", que durante 17 años mantuvimos en el canal 13 de la televisión estatal y que operaba sujeto a rigurosos parámetros de la ética periodística y el pensamiento crítico. Eso que Usted hizo con nosotros y que fuera repetido con otros distinguidos comunicadores y periodistas, no nos parece ni decente, ni honrado, ni moral, ni mucho menos ajustado a los cánones de libertad y democracia, en nombre de los que Usted se presenta en el mundo entero, como desvelado defensor.

Esa política suya, orientada a acallar sus críticos o detractores, es de larga data. Tenemos la convicción de que a Usted le repugna debatir, confrontar ideas, poner en juego, ante un auditorio prevenido e inteligente, el proyecto social y financiero que usted ha decidido, a rajatabla, ejecutar en Costa Rica.

Es bueno recordar que, desde el inicio de la crisis hondureña y la llegada del presidente Zelaya a Costa Rica, usted se ofreció como mediador. Ante un golpe de estado, el objetivo de una mediación sólo podía ser el de restituir a la autoridad ilegítimamente depuesta, en el cargo del que fuera expulsado por la fuerza. Usted hizo bien cuando reconoció a Manuel Zelaya como legítimo Presidente de Honduras, en el momento en que fuera lanzado a Costa Rica. Ese reconocimiento fue confirmado, unánimemente, en el seno de la OEA y las Naciones Unidas, junto a la exigencia del retorno inmediato a su Patria. Ahora bien, el ejercicio de ese cargo es incondicional, como no sean los marcos de acción impuestos por una Constitución y unas leyes.

Resulta sin embargo, que el golpe de estado perpetrado en Honduras por la mano ejecutora de los militares, es completamente sui generis aunque no único en la historia reciente. En Honduras, la conjura fue tejida como una trama en la que participaron todos los poderes del Estado. La perversa participación de la Corte Suprema de Justicia, la venalidad de un grupo mayoritario de la Asamblea Legislativa, el infame papel de la fiscalía, la decepcionante actitud de un purpurado golpista y la maloliente postura del Tribunal Electoral, ponen en evidencia que los órganos supremos del estado pueden, mancomunados en algunos casos, servir intereses antinacionales y juntos, ejecutar un golpe de estado, con el requisito indispensable de contar con un ejército a su servicio.

Es aquí, en este punto, donde concluimos con la técnica clásica del golpe de estado, que determina que un golpe de estado es siempre un acto de fuerza, un acto de violencia de carácter fulminante, que depone las autoridades vigentes, eventualmente legitimas e impone otras, cualesquiera que sean, con la fuerza de las armas. Queda pendiente, sin embargo, el examen y la discusión sobre la posibilidad de que alguien ejecute un golpe de estado en un país sin ejército, construyendo eso que usted mismo llamó "la dictadura en democracia". Pero esto queda para una reflexión posterior.

La característica central del golpe de estado es que constituye, invariablemente, un acto reaccionario, retardatario, orientado a cercenar derechos y a imponer decisiones contrarias al interés general. Los pueblos, por su parte, no dan golpes de estado. Los pueblos impulsan insurrecciones, guerras liberadoras. Los pueblos hacen revoluciones.

Entonces, señor presidente Arias, ¿Qué ocurrirá con los golpistas, aunque provengan de distintos poderes e instituciones y no sólo del ejército? ¿Serán presentados ante la justicia como coautores del golpe de estado? ¿Pero qué "justicia" se encargará de procesarlos y juzgarlos, si en Honduras "la justicia" es parte de los grupos golpistas? Además, ¿En manos de qué órgano recaerá la representación y la soberanía popular si del seno mismo de la Asamblea Legislativa surge el pelele que representa a todos los golpistas? ¿Y quién organizará el futuro proceso electoral si el órgano encargado de realizarlo es uno de los tentáculos del golpe? ¿Qué significa una amnistía o un indulto en esas condiciones? ¿Y qué poder o estructura jurídica puede establecer ese "perdón y olvido" o bien, "paz y después gloria" como si nada hubiera ocurrido?

De modo que la única conclusión posible, señor Presidente Arias, es que en estos momentos no existe institucionalidad en Honduras, porque la actual ha sido integralmente copada y por ende, demolida por los golpistas. La única legitimidad que subsiste, es la del Presidente Manuel Zelaya, cuya decisiva y fundamental tarea, es restituir esa institucionalidad y el único camino que tiene para lograrlo, es llamar a su pueblo, único y legítimo soberano de Honduras, a tomar en sus manos el destino del país.

De modo que nosotros, dicho sea con la mayor consideración, pensamos que ninguna propuesta, por bien intencionada que sea, puede sacar del escenario al único y fundamental actor de este drama que es el pueblo hondureño.

Si tomamos en cuenta que el acto de fuerza perpetrado por los golpistas ha desintegrado toda la estructura jurídica e institucional de ese hermano país, es imposible continuar sin acudir, en primerísimo e insustituible lugar, al pueblo hondureño. En este caso, es el Presidente Manuel Zelaya quien, como dijimos, investido de poderes especiales y ante la ruptura total del orden legal y constitucional del Estado, debe convocar a la celebración de una Asamblea Nacional Constituyente para que restablezca, de manera categórica, los marcos de referencia de la legitimidad institucional y la democracia hondureña; para que restituya los legítimos poderes del estado y juzgue a los golpistas.

Esta es la paradoja en que se encuentran metidos los golpistas. Por haber dejado al país sin institucionalidad porque les horrorizaba una modesta consulta al pueblo, sin carácter vinculante, tendrán que ver ahora como el Presidente Zelaya convoca al pueblo a fin de que tome decisiones fundamentales, decisivas y ahora sí, vinculantes.

Ustedes señor Presidente Arias, convendrá en que la restitución de la constitucionalidad y el derecho en Honduras, no es, a estas alturas, asunto de Óscar Arias, ni de la señora Clinton, ni de la OEA ni de nadie más que del propio pueblo hondureño. Pero todas las instancias personales, institucionales o estatales que estén realmente interesadas en La Paz y el restablecimiento de la legalidad en Honduras, pueden exigir y defender la ejecución de ese único principio que consagra y sostiene todo el andamiaje jurídico de eso que llamamos la democracia: la consulta directa al soberano.

De tal modo que, si Usted es consecuente, si realmente le importa la plena vigencia de la democracia en Honduras, si en verdad le preocupa que el pueblo asuma, con absoluta legitimidad, el poder en sus manos y que lo haga investido de sus condiciones intransferibles de soberano, por medio de un proceso pacífico pero absolutamente garantizado, pues ofrezca sus buenos oficios para que, junto a la OEA, se le permita a su Presidente legítimo convocar al pueblo hondureño a reconstruir, desde sus cimientos, la institucionalidad demolida.

Respetuosamente

Álvaro Montero Mejía
Ciudadano costarricense
cédula número 1-295-388


Fuente Nuestro País





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Rectificación

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RECTIFICACIÓN

Se nos ha indicado que la información que publicamos el 21 de julio en relación con la desaparición de un chico puede tratarse de un hoax.

Casi siempre logramos detectar esas informaciones erróneas o malintencionadas, esta vez no fue así.

Ofrecemos disculpas a tod@s nuestros lector@s y a las personas involucradas en esta nota.

Nuestra intención fue únicamente colaborar con las personas que creímos afectadas.


Saludos a tod@s



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Movilización en solidaridad con el pueblo hondureño

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Miércoles 22 de julio: Se llevará a cabo un mitin a las 10 am frente a la embajada de EUA como parte de una jornada internacional de protesta.

Domingo 26 de julio: Se realizará una protesta al frente de la Catedral de San José a las 10:30 am, en repudio a la complicidad de las cúpulas eclesiáticas hondureñas en el golpe militar.

Martes 28 de julio: Concierto en el Parque Morazán que tendrá como consigna central el apoyo al pueblo hondureño al cumplirse un mes de lucha contra el golpe. La hora de esta actividad se confirmará en los próximos días.

Movimiento en Solidaridad con el Pueblo Hondureño



Foto Getty Images

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La capitulación de "Mel"

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Por
Carlos Salazar F*

La capitulación del Presidente Constitucional de Honduras, propuesta por el mandatario costarricense Oscar Arias fracasó tras el rechazo del régimen golpista al retorno de Manuel Zelaya Rosales a una jefatura de Estado sin poder, sin gobierno y con imposiciones políticas vergonzosas.

La desconfianza de los movimientos populares latinoamericanos, principalmente de Centroamérica, a la iniciativa de Arias, por sus vínculos históricos con las oligarquías de la subregión, con los empresarios aliados a las transnacionales y con ellas mismas, hicieron creer en el rechazo ad portas, por parte de Zelaya.

De igual manera, analistas del continente y gobernantes expresaron su desconfianza en la iniciativa de los siete puntos, esbozados en el documento presentado por Arias el sábado en su residencia.

Sin embargo, el esperado rechazo de Zelaya no se dio, y quienes se opusieron al plan Arias fueron los mismos que serían beneficiados tras romper el orden Constitucional hondureño.

El plan del Nobel de la Paz pretendía santificar y limpiar los pecados de los que han teñido sus manos de sangre, a los que han detenido sin acción judicial a más de mil 500 ciudadanos, conculcado la libertad de prensa, violado los derechos fundamentales del pueblo y aterrorizado a pueblos campesinos.

Con su respuesta, Zelaya ha despejado dudas de su honestidad para alcanzar un acuerdo negociado que evite un posible baño de sangre, y demostró, a la vez, su sagacidad política y conocimiento del terreno en que se mueve.

De hecho, los gobernantes de facto y sus aliados se quitaron los pasamontañas que usaron cuando secuestraron al Presidente Constitucional y lo desterraron hacia Costa Rica el 28 de junio anterior, además de develar, ante la comunidad internacional, sus verdaderas intenciones de parapetarse en el poder.

El plan golpista está condenado al fracaso, máxime que se ha develado como un ejercicio de entrenamiento para ejecutar acciones “constitucionales” contra gobernantes de otras naciones como Guatemala, Paraguay, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Venezuela y hasta El Salvador.

Ya Rigoberta Menchú denunció el plan contra el Presidente Álvaro Colón, contra Hugo Chávez hay una arremetida que se ha intensificado en las últimas semanas al presentarlo como “enemigo externo” y presidente de un “Narcoestado”.

Además, desde Colombia se pretende deslegitimar a Rafael Correa con la versión de que su campaña fue financiada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), a Evo Morales le quieren aplicar el “Modelo Honduras” tocando la puerta de algunos cuarteles, y en Paraguay los oligarcas y las fuerzas armadas miran con recelo el trabajo del Presidente Fernando Lugo a favor de los desposeídos.

Al quedar sin pasamontañas, los amigos golpistas del mediador costarricense y todos esos aliados en otras naciones deben buscar una nueva estrategia que les pueda deparar un triunfo diplomático en pocas horas, ya que esta semana el pueblo hondureño ha adquirido más conciencia de lo que está en juego.

Los mismos colaboradores y amigos de Zelaya Rosales han advertido que las nuevas propuestas y escenario de negociación deben ser diferentes; el pueblo no aceptará una segunda capitulación.

"A partir de ahora (...) empezamos a hacer toda la organización de la resistencia interna para mi retorno al país", dijo Zelaya este domingo en conferencia de prensa en Managua, Nicaragua.

"Yo represento al pueblo hondureño y tengo el derecho de defenderlo. Si por obtener la libertad tengo que hacer sacrificios, lo haré. No puedo dejarlos solos en este momento", proclamó Zelaya.

(*) Redactor elpais.cr



Fuente Nuestro País

Imagen Kalvellido


Notas relacionadas:

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Oda a Roosevelt

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"Oda a Roosevelt" de Rubén Darío.
Fragmento del documental "Nuestra América" de Kristina Konrad.



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¿Por qué no hay más viajes a la luna?

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¿Por qué no hay más viajes a la luna?


Cuando el bueno de armstrong dio aquellos pasos
todos registramos cómo se movía
tosco / pesado / en un suelo blancuzco
¿o era de piedra pómez? ¿quién se acuerda?

durante un rato estuvo cavilando
y la escafandra o como se llamase
impedía que viéramos sus ojos
pero juraría que su mirada era
de pereza o abulia

algo debió explicar a su regreso
algo diferente al discurso de gloria
que le ordenaron pronunciar eufórico
entre medallas flores vítores y guirnaldas

algo debió decir en privado a sus jefes
algo importante inesperado

verbigracia / cuando estaba allá arriba
caminando como un zombie en la luna
mi general mi coronel pensé en ustedes
y se me ocurrió no sé por qué
que debía matarlos con urgencia
uno a uno / dos a dos / etcétera

o verbigracia dos / cuando andaba allá / heroico
pisando las feísimas arrugas del satélite
imaginé que así debía ser la muerte
es decir el paisaje de la muerte

o verbigracia tres / cuando estaba en selene
paseando por la nada como un imbécil
setí el asco infinito de la ausencia del hombre
y me dije qué mierda estoy haciendo aquí

algo así debe haber confesado a sus jefes
con su estrenada voz de robot disidente
y quizá por eso los dueños del poder
postergaron sine die los viajes a la luna


Mario Benedetti




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Ubícate, Obama

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La United Fruit Co.

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La United Fruit Co.

Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehova repartió el mundo
a Coca-Cola Inc., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades:
la Compañía Frutera Inc.
se reservó lo más jugoso,
la costa central de mi tierra,
la dulce cintura de América.

Bautizó de nuevo sus tierras
como “Repúblicas Bananas,”
y sobre los muertos dormidos,
sobre los héroes inquietos
que conquistaron la grandeza,
la libertad y las banderas,
estableció la ópera bufa:
enajenó los albedríos
regaló coronas de César,
desenvainó la envidia, atrajo
la dictadura de las moscas,
moscas Trujillos, moscas Tachos,
moscas Carías, moscas Martínez,
moscas Ubico, moscas húmedas
de sangre humilde y mermelada,
moscas borrachas que zumban
sobre las tumbas populares,
moscas de circo, sabias moscas
entendidas en tiranía.

Entre las moscas sanguinarias
la Frutera desembarca,
arrasando el café y las frutas,
en sus barcos que deslizaron
como bandejas el tesoro
de nuestras tierras sumergidas.

Mientras tanto, por los abismos
azucarados de los puertos,
caían indios sepultados
en el vapor de la mañana:
un cuerpo rueda, una cosa
sin nombre, un número caído,
un racimo de fruta muerta
derramada en el pudridero.

Pablo Neruda



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Manifestación en contra del golpe de estado en Honduras.

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Estas son fotos de la manifestación en repudio al golpe de estado en Honduras y a los golpistas que asistieron a una reunión de ¨negociación¨ en San José, Costa Rica 18/7/09


álbum completo aquí





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